miércoles, 14 de septiembre de 2011

Monísimo, oye (o qué cosa más fea VIII)


Hace poco pregunté en el feis '¿vuestras abuelas también hacían fundas de ganchillo para el papel higiénico?' ...
Comprobé que sí. Y lo que es peor, que casi di gracias, porque no sabéis la de cosas que se hacen por ahí con una aguja y un hilo. Quién no tiene en su cajón, debajo de todo lo útil, sábanas bordadas con su nombre, toallas con puntillas, tapetes para poner el teléfono, tapetes para el extraño lugar del sofá donde apoyas la cabeza, tapetes para los brazos de las sillas, tapetes... Pues eso. También está la funda para el botijo, la funda de gafas, la funda de los pañuelos de papel. A que no hay huevos a hacerle una funda de ganchillo al Iphone?
Yo lo que creo es que una aguja de ganchillo y una madeja de hilo pueden ser las mejores armas de destrucción familiar del mundo. Porque no es que no aprecies que te la regalen, que oye, yo hago textos de regalo porque no tengo perricas, y a saber si no hay por ahí en el tuenti de alguno la frase: '¿vuestras tías también os regalan textos cutres por vuestro cumpleaños?', pero luego tú en tu casa no pones eso ni de coña, y cuando eso (me refiero al ser humano que lo ha hecho) va a tu casa, a ver quién se acuerda de sacarlo del cajón y fingir que llevas toda la vida usándolo!... Y claro, vienen los problemas, los conflictos, desheredarte... 


Mi amigo E me ha regalado esta imagen... Podría decir: 'sin comentarios', pero entonces pa'qué leches hago esta entrada. 
Hace poco vi una en directo, era blanca con lazos naranjas, intenté fotografiarla, pero no pude. Sirva esta como ejemplo de toda la creatividad desaprovechada que hay en las manos del mundo :s


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