miércoles, 28 de septiembre de 2011

En el taller

Hoy hemos reanudado el curso de escritura creativa al que me someteré los miércoles bisiestos de este curso. Otro día contaré qué me parecen los talleres, cómo creo que influyen en tu tono de escribidor y si le sirven de algo a las puertas de la creatividad personal. O no lo contaré, que tampoco creo que importe.
Total que hoy hemos hablado del cuento. El cuento fantástico. Sí, yo tampoco sé cómo he llegado a enlazar más de tres palabras con un mínimo sentido. Y el caso es que no lo tiene, en mi cabeza sí, claro, pero para mí que no se llega a entender mucho la historia fantasiosa. Lo del cuento fantástico no es que deba ser de esos de la guerra de las galaxias. Puede ser otra cosa. Pero paso de repetir todo lo que nos han contado hoy. 
El caso es que ha salido esto, por si estáis infinitamente aburridos y os apetece leerlo, y lo que es más inquietante, incluso comentarlo.


Siempre supe que iba con nosotros en aquel coche robado, desde el asiento del copiloto Luis no la veía pero cada vez que yo miraba por el espejo retrovisor, clavados en los míos, acertaba a ver aquellos malditos ojos bala coronándola. Eran negros, tan negros como el color de la carrocería, como la mochila donde guardamos todo aquel dinero que nunca fue nuestro. 
Nos iremos de viaje los dos, recorreremos el mundo, seremos aves... Así me convenció el aventurero de Luis al que llamé novio durante el último año. No es que le creyera, siempre supe que el mismo día que saliésemos del banco y nos quitásemos las medias de las cabezas, nuestra bonita historia de amor nos pondría un adiós junto al botín. Lo que nunca llegué a imaginar es que aquellos ojos negros, tan negros como se anunciaba nuestro futuro, iban a acelerar de esa forma tan cruel nuestro desenlace. 
Mientras conducía en dirección lejos, la veía moverse en el asiento trasero como un escarabajo, tan pronto medía dos metros como empequeñecía hasta alcanzar el tamaño de una niña de cuatro años. El pelo quemado, como de esparto, aquel blusón amarillento y raído, las mejillas sucias, los labios agrietados. Y gesticulaba y emitía aquellos sonidos que taladraban mis tímpanos. Y verbalizaba unos sonidos horrorosos. Vocalizaba tan despacio aquellas palabras... En silencio, cada vez movía más despacio los labios. Y yo me dejaba la mirada en el espejo, quería entenderla, comprender lo que decía. Giré la cabeza tantas veces perdiendo el control del coche que creí que despertaría a Luis en cualquier momento. Me advirtió que parase en la siguiente estación de servicio, prometió que allí me explicaría lo que estaba diciendo. 
Y paré. 
Y no debí haber parado. 

Pero eso lo sé ahora, tres meses después, desde esta jaula de presos donde huele a muertos que aun respiran. Ella está conmigo desde aquel día. Ambas esperamos la fecha del juicio por asesinato. Sigo teniendo claro que la declararán culpable. Cuando me indemnicen por el acusamiento indebido devolveré todo aquel maldito dinero y prometo que a Luis le llevaré las mejores flores al cementerio. 

La pregunta es: Se entiende que la pobre mujer estaba loca, que veía a una mujer invisible en la parte de detrás del coche que sólo estaba en su imaginación que le decía que matase a Luis? Se entiende que se lo cargó en la gasolinera? Se entiende que sigue loca y cree que todo es un error? Pues si no se entiende a mí no me echéis la culpa que yo nunca he querido escribir cuentos fantásticos, coño. 

21 comentarios:

Legio Optima dijo...

Se entiende bien con las palabras justas.

Nebroa dijo...

Entonces es que el objetivo ha sido cumplido!
Lo de impactar, dejar con la boca abierta y tal lo dejo para siete cuentos después!!
Te echo de menooos Legio!!

Para dijo...

Pues sin echarte culpa, yo entendi que la "mujer invisible" era el "suceso fantastico" y que era quien habia matado a Luis. Echame a mi la culpa, a mi y quizas a mi concepto de lo fantastico y a que la locura ajena y propia no me parezca fantasia.

Puaj, acabo de darme cuenta que me he convertido en una "mini critica literaria" con lo mal que me caen, no por lo que opinen, si no por contarnoslo y muchas veces querer imponer esa opinion.

Dicho esto, la mujer invisible y su descripcion me ha dado cierto escalofrio, asi que... DE PM!!

Nebroa dijo...

jajaja Perfecto! pero a ver, si era una mujer invisible es que estaba en la mente de ella, que es la loca en cuestión, no!? Es así como lo has entendido o directamente has entendido que existía realmente una mujer invisible en el exterior y que sólo la protagonista podría verla!?

jajaj Y que me mola mucho que me digas esas cosas petarda! no ves que quiero aprender!?!?

Para dijo...

He entendido que la mujer invisible o lo que fuera ( la imagen que me he creado era un "ser raro") realmente existia y solo podia verla o sentirla la conductora, que era un ser "fantastico".
Quizas es que ya estaba sugestionada por saber que era un cuento de ese tipo, y si lo hubiera leido sin saber nada antes , lo hubiera interpretado de la otra manera que tu dices, como una locura de la protagonista.

Fran López dijo...

Pues .... por interpretaciones ... que no quede.

Yo había interpretado que se habían cargado a alguien en el atraco del banco, y era el fantasma de esa persona la que estaba en la mente de la protagonista, machacándola psicológicamente, haciendo finalmente que se cargue a Luis.

Pero me ha gustado mucho porque también me han dado escalofríos de imaginarlo. Y también me ha gustado como cada lector nos montamos una película en nuestra mente y lo interpretamos de diferentes formas, ¿verdad?.

Está bien.

Nebroa dijo...

Para! Ahora entiendo... Y sí, era un ser fantástico, claro, sólo existía en la mente de ella. Así que jajaj entre tus entendimientos y mis explicaciones, hemos jodido el cuento!!

A veces, cuando estamos en el taller y la monitora nos cuenta cosas extravagantes de la interpretación de un cuento, siempre me digo: Y seguro que el escritor quería decir todo eso!? Anda ya!!

Y de hecho algo así sucede, yo escribo eso, empecé a escribirlo pensando que era la 'culpa' la que estaba en el asiento de detrás. Y luego termina como termina, sin que me diese tiempo (nos dan 20 minutos) a hilar más cosas del argumento. Sale, resulta y ya. No doy para más! jajaj... Que si tengo que ponerme a revisarlo ahora, a corregirlo y demás, ampliaría, seguro, y describiría mejor al ente... y dado que tenemos una mente infinita, a saber qué cosas más saldrían de ahí!!

Fran!! Me encanta tu interpretación! Que como decía, uno nunca sabe realmente qué quiso decirnos el autor, qué no y qué parte deja libre al lector. Es curioso lo de escribir (vaya un pijo! por eso voy al taller), me resulta fascinante la de versiones que pueden suponerse de un texto, como el ente que yo imaginé, a saber cómo es el que se ha creado en tu mente, rubia? morena? fea? muy fea? robusta?... A veces quiero meterme en todas las menteees para ver si imaginan como yo!! ja!

Gracias a todos!!

Pablo dijo...

Curiosidad: ¿A cuántos alumnas/os das clase en ese taller..?







vale, vale..
Sabes que te admiro, sí..

Nebroa dijo...

Ven, que te voy a escribir yo a ti de admiraciones, verás!!!

Para dijo...

Cago en... joder un cuento debe de traer una pila de años de mala suerte JAjajja

La magia de que cada cosa que el autor imagina y nos cuenta, cada uno haga su interpretacion y su imagen en su cabecita es lo alucinante de ello, como solo letras juntas dan para tanto. Y otra cosa cuando un texto no hace eso... no da opciones a la imaginacion, para mi se convierte en un libro de texto, en una leccion y eso ... eso son clases no es " escribir"

Nebroa dijo...

Sip petarda! la cuestión es siempre dar rienda suelta al lector, pero hay una línea ínfima que separa lo extremadamente abierto para la imaginación y lo excesivamente detallado. Si te pasas queda fatal, si no llegas no se entiende nada. Pero claro, en esa línea andan los grande, luego otros se acercan y luego está el mortal que, como yo, no ha visto una línea en su vida!!!

Me gusta esto, quiero más críticas por favor!
He pensado en corregirlo, se supone que eso es lo que hacen los escritores, pero claro, como comprenderás... Si coges un texto y le das vueltas, y lo dejas y luego lo vuelves a girar puede completarse, conformarse y erigirse mucho más completo que en una primera pasada. Pero para eso... mmm... Buenooo, valeee, que lo mismo me pongo!

Para dijo...

Supongo que tambien la cosa va en gustos, a mi lo excesivamente detallado hace que tras el tercer adjetivo mi neurona ya este en otra cosa.

Si te pones quiero verlo luego ¿vale? y ya que has soltado a mi monstruo critioo interior....

Legio Optima dijo...

A ver si con estos comentarios y críticas de animas a escribirme una historia. Ya sabes que hay un lugar reservado para ti en la Productora, ¡catafracta!.

Fran López dijo...

Pues si que podrías ponerte y darle alguna vuelta al cuento, Nebroa. A mí me encantaría. Además, no solo por mejorarlo, sino por ampliarlo un poco más, que me ha sabido a poco.

Por cierto, para mí gusto la "culpa" está muy bien así, creo que si le añades más detalles quizá le quites el encanto y el .... ¡¡¡escalofrío!!! de "canguelo" que te sube por la espalda, precisamente porque no nos das más detalles y los añade nuestra imaginación.

No entiendo mucho de esto, pero creo que se te da bastante bien, así que ....... ánimo.

Nebroa dijo...

Para, lo haré, no sé cuándo! jajaj pero lo haré! Y lo verás y criticarás!!
Hoy me han apuntado un par de cosas más:
Que no se dice conducir en dirección lejos. Y ya lo séee... Le faltan las comillas, porque no quería poner que conducía para llevarme lejos. Quería decir 'lejos', como sonó. Porque esa es otra de mis cosillas cuando escribo, que me invento mi propio lenguaje de la rae. Y ya sé que no se puede hacer, si no es entrecomillado y en cursiva, pero lo hice porque sí. Si lo enviase a un concurso, lo corregiría! Ja!

Legio... confías en que un día me atreveré? Apuesto a que sí!

Fran; Muchas gracias! Así es con lo de la culpa, empezó siendo la culpa con forma de mujer en mi imaginación cuando lo escribí y acabó siendo no sé sabe bien qué, cada uno escoge un algo! Y por eso mismo te sube el escalofrío por la espalda!! Porque es tu monstruito interioor!! Dios, cómo mola la literatura!

Por cierto, mamones, leed 'el almohadón de pluma', cuando podáis, que no me acuerdo ahora de quién es jajaj... pero mola!

Nebroa dijo...

Ah! que se me olvidaba el otro apunte que me han dado:
Donde pone 'y paré, y no debí haber parado', me sugieren que lo cambie por 'no debí parar'. Y sí, a mí también me rechinaba al leerlo! ;)

Nebroa dijo...

He corregido algunas mierdas...
Sólo he metido alguna escena más descriptiva en el coche y alguna más de la cárcel. No sé, a veces pienso que las cosas, sin tocar están mejor. Luego pienso que es bueno tocarlas, pero pasado un tiempo. Pero cuando le doy muchas vueltas a algo, generalmente termino pensando que era, originalmente, una mierda! jajaj

Os lo pego aquí, por si queréis leerlo por encima.
Sigo teniendo mis dudas en cuanto a que no queda claro que sólo ella puede verla... En fin!


Siempre supe que iba con nosotros en aquel coche robado, desde el asiento del copiloto medio dormitando Luis no la veía pero cada vez que yo miraba por el espejo retrovisor , clavados en los míos, acertaba a ver aquellos malditos ojos bala coronándola. Eran negros, tan negros como el color de la carrocería, como la mochila donde guardamos todo aquel dinero que nunca fue nuestro.

Nos iremos de viaje los dos, recorreremos el mundo, seremos aves... Así me convenció el aventurero de Luis al que llamé novio durante el último año. No es que le creyera, siempre supe que el mismo día que saliésemos del banco y nos quitásemos las medias de las cabezas, nuestra bonita historia de amor nos pondría un adiós junto al botín. Lo que nunca llegué a imaginar es que aquellos profundos ojos negros, tan negros como se anunciaba nuestro futuro, iban a acelerar de esa forma tan cruel nuestro desenlace.

Mientras conducía en dirección ‘lejos’ sin importarme hacia dónde, la veía moverse en el asiento trasero como un escarabajo, tan pronto medía dos metros como empequeñecía hasta alcanzar el tamaño de una niña de cuatro años. Sentada en el centro y arañando la fina capa de tela y pelo gris que escondía el paquete que nos haría millonarios, se restregaba la cara continuamente por las ventanillas traseras. El pelo quemado, como de esparto, aquel blusón amarillento y raído lleno de manchas aun más amarillas y húmedas. Las mejillas sucias, los labios agrietados con sangre seca desbordando por todos los pliegues. Y gesticulaba y emitía aquellos sonidos que taladraban mis tímpanos. Continuamente. Y verbalizaba unos sonidos horrorosos. Vocalizaba tan despacio aquellas palabras... En silencio, cada vez movía más lentamente los labios dibujando lo que parecía un mensaje encriptado que yo no acertaba a traducir a través del ínfimo espacio del retrovisor. Sus veloces espasmos tan pronto la hacían desaparecer como asomarse a mi mirada. Y yo, con una extraña e inusual prisa, me dejaba los ojos en el espejo, quería entenderla, comprender lo que decía. Giré la cabeza tantas veces perdiendo el control del coche que creí que despertaría a Luis en cualquier momento. Me advirtió que parase en la siguiente estación de servicio, con una voz que salía directamente de su traquea, como si hubiese cogido con los dedos sus propias cuerdas vocales viscosas y las hubiese agitado con las uñas para lanzarme a los oídos la vibración que emitían. Prometió que allí me explicaría lo que estaba diciendo.
Y paré.
Y no debí parar.

Pero eso lo sé ahora, tres meses después, desde esta jaula de presos donde huele a muertos que aun respiran. Ella está conmigo desde aquel día, en un patio lleno de piernas que no paran de correr como si creyeran que son más libres haciéndolo, lleno de mujeres-zombi vestidas de la misma forma, está conmigo en el zulo donde dormimos acompañadas de la extraña silueta que dibuja en la pared la luz proveniente del pasillo general. Conmigo en el comedor de la muerte, conmigo en las duchas de azulejos llenos de moho en las entrañas. Ella está conmigo desde el aquel día sin esbozar una mínima palabra, ya no emite sonidos ni gesticula ni mueve los labios. Deambula a mi lado despacio, arrastrando sus robustos pies descalzos dejando un rastro infinito en el suelo. Ambas esperamos la fecha del juicio por asesinato. Sigo teniendo claro que la declararán culpable. Sólo es cuestión de tiempo. Cuando me indemnicen por el acuso indebido de homicidio devolveré todo aquel maldito dinero y prometo llevar las mejores flores frescas a la tumba de Luis

Fran López dijo...

Es genial Nebroa, cada vez te sale mejor, te lo digo yo.

¿Habrá continuación? .... parte 2, y 3. (Anda, por fa ...)

Podrías hacer como George Lucas en la guerra de las galaxias, y contarnos los capítulos anteriores a este. Sería interesante de donde vienen estos dos, ¿porqué roban la gasolinera? ... etc ...

Aguí hay tema para largo ... ¿eh?.

Por cierto, cuando dices "comedor de la muerte" te refieres a que es un asco, o querías decir "corredor de la muerte".

Nebroa dijo...

No, quería decir eso exactamente, por el juego de palabras, precisamente! ;)

Y sí, son infinitas las posibilidades, molaría lo que dices, ir atrás en el tiempo... Lo mismo sí. Sí, por qué no!? Pues eso!
Gracias

Fran López dijo...

Perdón. Estoy un poco espeso hoy. No había pillado el juego de palabras.

Nebroa dijo...

Francisco de apellido ruso! si estaba jugando sola yo mismamente con mis palabros, es casi imposible que otro lo vea! No le eches la culpa a tu espesura!!
Por cierto, que te he enviado un mail!! mira'ver!