sábado, 10 de septiembre de 2011

Después de las noticias de tu telediario

Ahora es como abrir una caja de zapatos del armario del fondo, el marrón astillado de la abuela Antonia y meterme dentro a probar cómo sería eso de no respirar durante un buen rato. Ahora es cuando de entre todos los arcoiris a los que puedo subirme escojo la curva milimétrica con forma de luna que tiene mi dedo índice.
Ahora es cuando soy soldado raso, el que recoge los vasos, el arenero de las peores plazas intentando barrer toda la arena que, de pronto, se le ha caído en la cabeza. Ahora. Ahora es cuando si una tuviese alas las movería tan rápido y tan fuerte que del remolino que se formaría bajo los pies, una nada gigantesca con cara de olvido volvería a nacer. 

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