martes, 16 de agosto de 2011

Vamos a calzarnos las botas, los amores, los sin sabores y la mochila vacía. Vamos a quedarnos desnudos por dentro, sin ropa, sin pesares. Vamos a hacer del martes la ladera de una montaña, la meseta de las cordilleras más esbeltas del mundo, la laguna de la vida.
Aquí, ante el futuro incierto, con los lazos desatados, con el sonido de las balas partiendo. Seamos eso, balas partiendo, naciendo, saliendo, balas dentro del arma que llamamos cuerpo, veloces, rígidas, directas. Seamos ganas y ahínco, y precisión, y decisión y maletas llenas de coraje.
Llenemos el día de aquellos sueños que otrora nos persiguieron, pongámoslos delante, como destino, como meta, como rumbo y norte.

Vamos a ese lugar donde todo lo que pensamos ocurrirá.

Qué otro territorio quieres transitar?

3 comentarios:

azul dijo...

¿quién será el afortunado ser merecedor de tus palabras?¿ quién , desnudo yace junto a ti en la hierba húmeda ?

Nebroa dijo...

No había un afortunado concreto, con ojos y agujeritos en la nariz. Había un sonido lanzado a la nada esperando ser recogido por un alguien. Cogiste tú el eco?

azul dijo...

Este eco alimenta mi alma