jueves, 18 de agosto de 2011

Quiero contar que se me escapa la vida por la lengua, derrapando, como en los toboganes de los parques acuáticos tan lamentables del verano. Y luego decir que en su boca quiero quedarme. Por otro lado que el trabajo me agota. Y que no se me ocurren bonitas cosas que contarle al word. Y que la amistad y el amor tienen accidentes de esos que no hay que sacar papeles ni nada, pero accidentes. Que la distancia a veces es buena, excepto cuando son kilómetros a ti mismo. Que quiero que llegue mi cumpleaños para recibir un regalo pero que lo mismo el regalo llega para reyes. O un nunca llega. Que ando surfeando. Esquivando hoteles de paso. Para quedarme a su lado si es que a él le apetece hacer de carcelero para mis piernas. Y ando en sexo, corro en sexo, muero de sexo inventado. Quiero contar pero...
No sé, es que creo que además no sé nada de nada.
Son las prisas, las prisas no deberían existir. Vivir acelerado debería estar prohibido. Decreto ley. Losepas.

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