domingo, 14 de agosto de 2011

No me gustan los adultos metidos en cuerpos de niños pequeñitos. Cinco años, seis o siete pueden convertirse en media vida desaprovechada. Tienen tantos gritos dentro... Y tanta maldad como para decirle a una paloma que la cogerán hasta romperle el cuello. Amo a los niños. Pero a veces me caen mal los adultos que hay dentro de algunos de ellos.

9 comentarios:

princesa_ dijo...

Puede que con los adultos no suceda como con el vino...que coon el tiempo mejora.
Creo que las personas ya somos de por sí bastante complicadas para querer ser adultos siendo niños y peinando canas intentar pasar por locos bajitos.
Un abrazo

azul dijo...

esos locos bajitos

Frida la Llorona dijo...

Haces que me plantee si algunos nacen buenos y otros malos...dicen, sólo dicen que todos nacemos inocentes...de vez en cuando me asalta la duda, la genética es muy sabia y hay genes chungos como virus....
Un beso y un tequila....

lurdes dijo...

A veces esos locos bajitos son crueles porque dicen la verdad de lo que están pensando en ese momento.Un saludo

PippiPat dijo...

a los 5 años tienes que ser más niño que adolescente, a los 16 años tienes que ser más adolescente que niño, a los 38 años tienes que ser más adulto que niño....las mezclas son explosivas...(y no lo digo por formación profesional....o sí)

Karla dijo...

Pienso que la crueldad es una situación cultural. Aprendida. Ojalá retomáramos dejar que los niños fueran niños, tanto como puedan.

Un abrazo.

AN... dijo...

tienes razon hay algunos niños que por sus acciones , ya sabes que el dia de mañana van a ser unos cabrones de mucho cuidado ...lo llevan en su adn , curiosamente los padres suelen ser iguales pero disfrazados de adulto...

RChS dijo...

A mi tampoco me gustan. Cinco o seis años pueden convertirse en lo que queramos segun como los sentimos pasar.

Un saludo !

Nebroa dijo...

Curiosamente yo creo que detrás de muchas partes del niño están los padres. Hay genética. Mucha, claro. Pero hay educación, imitación, observación. Ellos miran y repiten, imitan por instinto. Y luego pasa lo que pasa.
Mmm... no sé, son dignos de admirar, muchos, y apuesto la mitad de mis discos de bruce a que con ellos se aprende infinitamente...