sábado, 27 de agosto de 2011

Lo que querría oír

Recuerda que ahí también estoy yo, en tus escondites y remedios para el mal de culpas, para los agujeros por donde se te cuelan las dudas, los bloqueos y las barreras. Que ahí, donde nadie llega salvo tú, también están mis manos, y las miradas fugaces que no dicen nada contándotelo todo. Que te entiendo, que puedo escucharte sin palabras y sin palabras decírtelo. Ya sé que no soy calma, que no soy sosiego, que a los dos nos faltan balas pero nos sobran ganas, que entre tus ojos y los míos sigue habiendo hormigón del bueno. Y compraremos un martillo, una pala, alquilaremos siete grúas y derribaremos los pedestales a los que nos subieron de pequeños. Y llegaremos, a otro lugar con otros olores, y seremos nuevos y distintos. No sé la que seré ni creo que sepas qué tú aparecerá de entre estos muertos, pero no perderemos las ganas de vernos, olernos.
Aunque después nos matemos a destiempo.
Da igual. Da igual lo que vendrá, lo que asomará, cómo sonreirás o si sabré llorar sobre tus rodillas sin que me de mucho miedo que me veas desnuda en pleno invierno. Ahora estamos, ahora somos, ahora tenemos esto. Y con esto continuaremos.
Si quieres...

3 comentarios:

Toni Barnils dijo...

Se puede mostrar el querer de muchas formas, pero esta es la más entregada y sincera.

Abrazos

silvo dijo...

Eso a nromper con lo que marcaron para seguir lo que se sabe lleva a buen puerto, besos Nebroa!

Kamra dijo...

Qué bonito!!!

Bello amor