lunes, 1 de agosto de 2011

Latente

Que te espera en las dunas de mi cuello un descenso,
que sigo aquí entrelazando sueños con tu lengua,
tu costado,
mis huecos.
Que sin ti la piel es absurda,
los poros vacíos se preguntan,
si cuando vengas ya no serán del mismo vacío.
Que amanece tu nombre en la almohada,
entre vísceras de ausencia y esa sonora soledad
que no deja de tararear silencio en la esquina de tus dedos.
Que no adelantan los relojes su tiempo,
ni la arena cae más rápida dentro del cristal,
que si no vienes la vida frena,
sin balcón,
sin vistas.
Que hay dos hielos alrededor de la miel de los ojos,
un iglú de alquiler para mi boca,
los labios rígidos ,
la saliva tensa,
como el tiempo,
como yo.
Que en la clavícula tengo un sillón de piel negro,
para que te sientes a contemplar la luna.
Y todas esas mentiras que nacen cuando muere otro amor.
Ven.
Que he comprado dos billetes para viajar en primera,
dentro del mismísimo viento.

2 comentarios:

Minuet dijo...

Es precioso Nebri...

Ese hueco, en el mismo lugar que mi vacío, cada vez mas grande, cada vez con menos visas de ser "un lleno".. ese sofá cómodo y negro con vistas a la Luna...

Con tu permiso, será mi tercer regalo de cumpleaños... no sé si lo sabes amiga, pero he decidido que por mucho que el destino se empeñe en "viajar al NORTE dejándome en el más absurdo E INCÓGNITO SUR", yo iré tomándome un respiro y auto-regalándome momentos mágicos como este, estas palabras, que, ahora, llenan un vacío que, sólo ahora sé, que nunca va a llenarse de ningún modo...

GRACIAS POR MI TERCER REGALO DE CUMPLEAÑOS...

Besos de chocolate y buñuelos y uno muy especial de la que te habla Minu, una mujer analgésica, unas veces, y muchas otras, soporífera..;D..

Nebroa dijo...

Analgésica para los dolores ajenos. Ya sabes. A veces somos eso. Otras veces soporíferas para nosotras mismas.
Hagamos un puzzle con todas y veamos qué imagen ofrecemos ahí fuera, cuando nos miremos a nosotras mismas a través de los demás.
Hoy estoy cansada. Hoy tiempo muerto. Hoy rozando el límite de lo que soy capaz de aguantar.
Y qué? mañana seguiremos aquí, aguantando otro poco más.
Quizá sólo se trate de eso, buscar en las esquinas momentos mágicos que nos aniden en los ojos para otro siempre.

Anoche me dijiste que Agosto sería mágico. Y te creí. Te creí tanto que si me dejo llevar se me olvidará. Y no quiero olvidarlo...