martes, 16 de agosto de 2011

De esos de SER

Tú no lo sabes, que tus palabras fueron viento, que sobre la arena inicié el vuelo. Despegué.
Allí detrás de la cerveza se respiraba una mujer la vida entera.
Hubiera podido, de un soplido, poner a sangrar todos los corazones, los barcos, las olas.
Tú no lo sabes, que los ojos que te leyeron fueron agua, y vino, y champán con escarcha.
Que en la boca se metió el universo.
Que el futuro, en ese instante, dejó de ser eso. Llegó.
Y me vi.
Y te vi, saliendo de la página diez de un cuento.
Colorín colorado para el resto.

Luego... Luego no hubo luego. Todo cabía en aquel momento.


1 comentario:

azul dijo...

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.