viernes, 1 de julio de 2011

Uno de esos bichos con patitas de plástico, o lo que es lo mismo, uno de esos bichos raros

No te pasa? que te sientes sola en medio de la fiesta del viernes... O que sabes que todo lo que tienes dentro no cabe en la boca, o que el que tienes en frente nunca entiende ni comprende lo que le muestras, que hablas, dices, cuentas, miras y sabes que no ha escuchado, oído, percibido ni sentido la mitad de la mitad de lo que se te sale por las manos...
No te pasa que hay días en los que tienes que esconderte como los caracoles, como las tortugas, que te inventas una coraza enorme en la que resguardarte del frío, y del calor, y del viento porque allí donde tú vuelas no hay cielos rasos y sientes que a esos ojos no está llegando ni una ínfima parte de lo que eres.
No te pasa que a pesar de callar se te escapan cosas y cuando se te escapan te das cuenta de que no se puede retener el agua de un océano, ni un vendaval con persianas del mismo color de la piel.
No te pasa que sabes que es mejor guardarlo todo, los te quiero, los te echo de menos, los tengo ganas de verte, para decírselos al espejo por las mañanas porque de tanto buscar a un alguien te has terminado perdiendo... No te pasa? O tú tampoco entiendes nada?

4 comentarios:

Vashti dijo...

Jaja Nebroa, de tanto que me pasa hasta me has hecho reir. Ahora mismito estoy de pleno en esa fase de repetirme a todas horas bien claro y fuerte lo mucho que me quiero, a ver si me entero.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Qué bueno volver a leerte después de tanto tiempo...

Un beso,

lady blue (la de los bolsillos)

Etnosib dijo...

Me pasa que cuando me dices que me quieres, vuelo a lo más alto del cielo para encontrarme contigo por encima de las nubes y cuando me dices te echo de menos, hago una escalera de oro con la que llegar a lo alto de tu corazón y cuando me dices que lo quieres todo vendo mi alma al diablo y me arrastro por el fondo de los mares hasta que encuentro las perlas de tu sonrisa enigmática. Y cada vez que te miras al espejo, muero.

Alberto Ruiz Castillo dijo...

Me pasa, precisamente ahora, mientras el duerme, mientras me fumo mi canuto en el cuerto de baño de un hotel en Madid. Me pasa cuando no entiendo de presas, de normas, de pistas forestales. Ahora mientras me abandono a la irreverencia, al borde del acantilado para lanzarme a volar. Me pasa cuando entiendo que la esa respuesta no es la que necesito.