lunes, 11 de julio de 2011

Sin definición concreta

Te protegeré cuando los sueños en los que creías no huelan a realidad. Tú me ayudarás a bajar los pies al suelo cuando el suelo esté llamándome y en las nubes no quede nada que encontrar. Y yo cuidaré de tus lágrimas y tú pondrás abrazos cuando el invierno me arranque las alas.
Y luego jugaremos a calzarnos las botas para aventurar mañanas, y te empujaré si te retrasas y me esperarás si ando lento.
Estás en Madrid. Estoy en Murcia.
Y los kilómetros son de goma cuando te pienso. Y el mapa se arruga cuando me llevas sin llevarme al bar de las cervezas y conversaciones de plástico.
Te quiero, como se quiere a las amigas íntimas. Y ni el te quiero es como los te quiero ni las amigas íntimas son como las amigas íntimas. Ni esas palabras ni las otras nos definen.
Y es bonito, ir encontrando cosas de esas que el abecedario no nombra, ni la música expresa. Ni siquiera salimos en las fotos cuando nos hacemos alguna en alguna de esas borracheras. Hay más y más y luego otro poco más que ni vemos ni olemos ni decimos. Ni siquiera nos importa que los demás lo vean, lo huelan o lo digan. Es. Y con eso nos sobra.

Pd. Eso sí, ya podías estar aquí ahora mismo o mañana para el desayuno, petarda.

4 comentarios:

Xar dijo...

400 km no son nada, estás a la vuelta de la esquina.

Nebroa dijo...

Hay esquinas con pico demasiado largooo! Claro que comparado con el universo entero, qué son 400km!? Pos eso!

Frida la Llorona dijo...

Ufff.....ya lo ves, los km....
Precioso tu escrito rubia.
Frida

codeman dijo...

maldita distancia, que maravilla jugar a imaginar que no existe. el problema comienza cuando llegas y no esta.

No importa la distancia, que pueden ser 40´000 km si sientes que te aman y la deseas amar.

Mas triste es tenerla a tu lado y no tener de que hablar.