miércoles, 27 de julio de 2011

Sigo viviendo en el mañana por la noche

Dicen que agonizo, que de tanto girar como un satélite acabaré mareada y vomitando. No tengo luz propia, sólo reflejo lo que una estrella es capaz de volcar sobre mí.
Confirmo la teoría.
Tengo la conciencia raptada. No soy yo aunque lo parezca. Soy un trocito que ha ocupado el todo, el resto de bombillas están encendidas pero soy incapaz de verlas. Tengo unas gafas cuyo cordoncito que las ata a mi cabeza es un collar de perro doméstico. No negaré que ladrar me gusta, morder también. Pero a veces ni puedo ladrar ni morder, un perro con un bozal de acero, con líneas rectas en modo prisión que se cargan mi aliento. Por eso cuando me lo quito cual camisa de fuerza me desboco salvaje.
La calma, el sosiego y la observación están arriba, en el trastero, están abajo, en la cueva.
No me siento libre. Y eso no es bueno.

3 comentarios:

silvo dijo...

No es bueno no sentirse libre pero es muy difícil sentirse libre con tanta influencia del entorno. No todo son estrellas en un Universo tan bello, pero reflejar la luz de otro astro lo hace este precioso planeta y es encantador, no obstante, si hay luz propia lo vemos en las entradas que la luz exterior no parte del inetrior superando la opacidad del propio cuerpo, besos Nebroa!

Sanguinariamiento dijo...

Ayer tuve la misma epifanía que tú...y hoy siento que despierto de una pesadilla.

Minuet dijo...

..me he sentido igual estos días, como amordazada, sin poder hablar, sin saber hablar, sin poder gritar, no quería oír, ni mirar... el sustantivo es "presa", ¿de qué?, ..de mi misma, ese puto silencio, ese presidio en el que me dejo caer, y ese maldito silencio que deja que me oiga a mi misma...

Me he volcado a medida que te iba leyendo..tienes mucha fuerza Nebri, úsala..

Besos, hoy sin el puto bozal...