martes, 5 de julio de 2011

La inmovilidad no existe

Arriesgar. Descubrir después.
Saltar al vacío. Ver después si está lleno de algo.
Exprimirnos por dentro. Y si nos quedamos secos volver a mojarnos.
Si total, nos vamos a ir de esta vida el mismo día.
Por qué no convertirla en un apasionante escenario?
Es que además, creo que eso es lo que es la vida, un teatro.

A veces odio profundamente al miedo

1 comentario:

RAX dijo...

Subí hasta el cielo y cerca del Sol, mis alas se derritieron. Caí a la tierra de los cobardes, pude pasear entre ellos, mientras preparaba mi siguiente aventura. Me crecieron nuevas alas, esta vez de carne y plumas y subí y subí, incluso más allá del sol, hasta el espacio profundo. Más allá de Sirio encontré el rastro perfumado de iones blancos que preludia tu esencia., la alegría empapa mis gastadas alas de Fuerza renovada y la materia oscura se abre en una autopista hasta el cielo, tu cielo, el mío, el nuestro…