lunes, 4 de julio de 2011

Ella... Estefanía, quién iba a ser

Es de esas noches, Estefa, de esas en las que echarte de menos se queda corto y añorarte es una mierda pinchada en un palo con forma de rock and roll. Ya sabes. De esas de coger el coche y no saber dónde ir, de desesperarnos, de ni siquiera hablar, de qué coño hacemos, a dónde vamos, escoge tú, yo paso, pues anda que yo. De esas de no tener ganas de nada, helado no, cerveza no, cena no, andar no, billar no, ni dardos, ni futbolín ni cartas. De nada.
Pero que estés.
De eso sí tengo ganas.
No, no es que la vida vaya a volverse de color rosa pestoso si vienes. No es que me fabriques de repente un saco de entusiasmo, ganas, impulsos y ahínco. Mi lunes por la noche no se convertiría en un viernes de madrugada en el Rowland riéndonos de todo y no entendiendo al dueño. No es que de repente sea primavera, que se vayan el frío y las ausencias. Seguiría echándole de menos, seguiría sin tener dinero, seguiría sin trabajo, con dudas existenciales y con dolores de cervicales.
Sería todo igual sí, ya lo sé, pero diferente. No es lo mismo.

4 comentarios:

Zara dijo...

alaaaaa, tos los pelos de punta

gora dijo...

Esa sensación me acompaña a diario. A veces así de intensa, otras menos, pero siempre está ahí.
Echarte de menos es a lo único que no me acostumbro.

Nebroa dijo...

Es... horrible, a veces es horrible.
Le decía a mi madre esta noche:
Mami, qué 'mal' me ha venido ver a Estefanía este finde

No es esooo! Ya lo sabes. Es lo otro, es volver a mirar de lleno, cuando llegué el sábado, que el puto mundo huele a armario cerrado. Y eso, si estás pues huele a otra cosa, a alcanfor no, a otra cosa.
Ya, ya sé que parecemos novias jajaja

Cerocero dijo...

llevadero!
asi sí que acepto yo quedarme en la ruina! e irme a la cola del paro!