sábado, 25 de junio de 2011

Todo a la vez

Esta tarde vamos de boda, mi corazón en rojo y yo. Creo que me pondré el vestido del mismo color. Además lleva dorado, como las alas que van a salirme en la boca de tanto querer volar. También tengo el negro, sé que me queda mejor el negro. Me recuerda al pasado, es de esos que podía ponerme hace mil años, cuando tenía más lágrimas que pelos y aunque me lo quitase al llegar a casa, seguía dejándomelo puesto. El color negro digo, no sé si me entiendes. Por eso quizá no me lo ponga, por los recuerdos, que a veces son tan negros que llegas a parecerte al rey baltasar en una de esas fiestas de navidad. Pues eso, el rojo, el del escote palabra de honor, que también hace juego conmigo... El honor, eso que se parece a la dignidad, a la autenticidad, a la honestidad y a la honradez. A veces no llevo ese escote pero sí que llevo todo lo demás. Que no quiero perderme, aunque a veces las curvas del camino que transito tengan más laberintos que el intestino delgado. O el grueso, que nunca sé cuál es el más largo. Que vamos de boda decía. A una de esas bodas en las que el amor lo pone todo mirando al cielo. No tengo pendientes, ni colgante ni pulseras a juego. ¿Crees que bastará con mi corazón? Los zapatos que llevaré no me gustan. Me he pasado toda la semana pensando que en cuanto llegue a esa boda querré irme de allí inmediatamente. Me gustaría irme al mar, con el vestido y todo, eso da igual. Me gustaría irme al mar y empezar a bucear, a flotar, a nadar hacia dentro hasta que a mi cuerpo le salieran aletas en los lados. Porque a veces, aunque no lo creas, también me convierto en sirena. De las que suenan no, de las otras, de las que van desnudas. No me he bañado nunca desnuda en el mar, ¿puedes creerlo? Un día de estos, seguro. ¿Te vendrás conmigo? Y a la boda, ¿te vienes? Da igual, aunque no quieras ni quiera yo, no creo que pueda sacarte de aquí dentro.

2 comentarios:

Comando Dharma dijo...

Por suerte, tengo el vestido de ir desnudo, ese hecho de arapos, ese de un color que volvió loco al Sr. Pantone, ese en el que me dejé los ojos cosiendo durante dos años, ese que actua como espejo de mi mismo, en el que se puede ver lo más escondido, lo que yo no veo y los otros si ven, lo que yo veo y los otros no ven, lo que no ve nadie, lo que vemos todos.
Ese que cuando me cubre me transporta al cielo, ese que cuando me cubre me transporta al infierno, ese de los campos de arroz, de los campos de libertad sin límites, cosido con tantos puntos como estrellas en firmamento, ese que no poseo ni me posee.
Suerte que tengo el Kesa, y todos los dias son dia de Boda para mí.

Toni.

AN... dijo...

Hey ... yo me apunto al lo del baño desnudos , no te preocupes , yo te ayudo a desvestirte .. Por una amiga lo que haga falta ...jajaja .. Es que si voy solo, Los del greenpeace no me dejan ... empiezan a dar por culo , con lo de los residuos y que no se puede echar basura al mar y todo eso ... Un verdadero infierno .