miércoles, 8 de junio de 2011

Soledad

Estás frente al espejo y admiras la silueta que te envuelve, te das la vuelta sabiendo que dentro, entre las piernas, hay relámpagos que necesitan atormentarse para morir de rodillas y volver a crearse. Andas, caminas por la casa metiendo tu mano bajo la falda, levantando el vuelo de las orillas de las prendas. Averiguas dos montes sin cumbre, esbeltos, erguidos y prietos bordeando tu espalda. Sometida la columna, las costillas y las caderas. La piel húmeda y los poros esperando. La tela que te cubre el corazón dibuja tus pezones como látigos, duro el valle de tu ombligo, blanco el olor que surge desde debajo del vestido. En la cocina el fregador hace de cama, y vuelcas tus hombros inclinando el torso, el grifo cerca de la cara, tus propios dedos mojándose en la boca de la que no dejan de salir suspiros, y gemidos con forma de sexo. El sexo adquiere tu misma forma, tiene ojos lascivos y lengua caliente. El sofá te espera. Y la pared del fondo más rígida que nunca hace de apoyo para tus piernas. El espejo, quiero un espejo. Y te miras taladrándote con la mirada las ganas, las ansias de gritar como una loba corriendo tras la sangre placentera. El espejo y tú. O tú contigo, con los dedos apretando el pecho, los dedos hurgando cuevas, los dedos abriendo sendas, los dedos mojados cabalgando entre tinieblas. El sexo y tú. El resto frena, se vacía, no hay casa ni techo ni suelo. Vuelas contigo. Navegando en tu propio cuerpo. Y buceando por dentro. Lo que te rodea ya no te envuelve, has unido lo interno con lo de fuera, lo externo con lo más íntimo, los suburbios con lo profundo.
Y sólo queda respirar inmensamente llena.

3 comentarios:

Nebroa dijo...

Cómo me sigue gustando este texto por dios!

PazzaP dijo...

Sí, es tan sugerente que dan ganas de desear y no parar... jaja...

¿Y qué tal se lleva lo de editar sin retroalimentación que comerse?

Nebroa dijo...

Paz! cabrona! jajaj... Lo de desear sin parar lo llevo bien. Ando reconciliándome con mis deseos, me parece que te suena, ein?
La otra frase, que no entendía al principio, te refieres a que cómo llevo lo de desear y no comerme el deseo? Mmm... practicaré con la experiencia, me temo