martes, 7 de junio de 2011

Rojo

He pensado en la luna, en caracoles, en fantasmas de doble filo y alienígenas que nos ayudan a avanzar tecnológicamente. He pensado en corazones sin abrir, en paseos por la gran vía y en celdas repletas de presos estudiando una carrera. Luego en abejorros, en el ruido ínfimo que producen si lo que tú quieres escuchar es un tornado, en tornados también he pensado, y yo era uno de ellos. Y luego he pensado en ti. Luego no. Antes y después. Durante y entretanto. Colándote entre el caracol y la luna. Tienes la misma forma que el fantasma que me abraza en la ducha y a veces de tan poco que nos entendemos parecemos de otros planetas, menos libres y más austeros. Y tu corazón que no lleva abrefácil, y de pensarte preso resulta que la encarcelada soy yo. Y tu recuerdo como el jodido ruido del abejorro cuando quieres descansar, que no te deja tranquilo. Y en el tornado que quería provocar entre tus piernas. Luego el semáforo se ha puesto en verde y he vuelto a mirar la carretera.

4 comentarios:

gora dijo...

Esa eres tú, sí.
Te quiero infinitamente!

bison dijo...

Azul dorado y negro, la libélula vuela furiosamente hacia lo alto, más y más arriba, cada milisegundo incrementa su distancia sobre las aguas estancadas de ese jardín por donde vagan los fantasmas de la luna. Un tifón de repente bate sus aguas y empuja a la valiente libélula hacia el cielo estrellado donde brillan del blanco al rojo, del rojo al verde, verde turquesa,verde corazón, verde hierba, verde semáforo, ¿verde?, vuelves a mirar la carretera y la realidad vence al deseo.

Nebroa dijo...

Sabes qué gora? Que voy descubriendo que soy un montón de trocitos. Todos revueltos y todos con ganas de salir. Bueno, todos no, que algunos ya no me sirven :) Yo también, mucho.

Nebroa dijo...

El deseo vencido más no entre los muertos, con dos dedos de frente volverá a traspasar los semáforos en rojo, y agitará las alas de la libélula, de la serpiente. Derribará las cadenas que hacen parecer una cárcel a la luz que no deja de vivirse. Y en azul, y en blanco anidarán las ganas. El deseo como bálsamo y empuje, como destino y como base. El deseo para someter la realidad a otros tiempos, y otros espacios, y otros mundos.

:)