martes, 14 de junio de 2011

Cuando se cansa el amor

Lo que tiene el amor es que a veces no es amor, o eso creo, porque dicen que si hay dolor no es amor. No sé, lo he oído quinientas veces en los últimos tres minutos. Me lo dice mi mente. Y no para de repetirlo, como un mantra desbocado que se cuela en el intestino delgado esparciéndolo todo de semillitas de verdad. Amo a alguien, y ese alguien, al hablar, deja caer experiencias que provocan que a este corazón le tiemblen las piernas. Será que no es amor. Será que las ganas y los deseos se desencuentran a menudo y no hay equilibrio ni calma ni sosiego ni serenidad. Tengo siete sinónimos para relatar lo que no tengo, tengo un término para definir mis estados internos: Intranquilidad.
Y yo quiero estar en calma, y la voz que no se calla: Esto no es el amor que quieres experimentar.
El cansancio ha llegado a instalarse en los huesos de tal manera que la pereza por perseguir lo que ansío se ha venido a vivir conmigo. El amor es cosa de dos, aunque uno lo sienta infinitamente grande en los huesos y no necesites saber ni conocer lo que al otro se le pasa por los cuernos.
No es aquí donde quiero estar. Podría ser tan fácil como alejar el corazón de los arbustos donde queda expuesto a las espinas de las rosas que además escasean, donde no lo acarician ni lo respetan. A veces olvidan que este corazón de cristal vino aquí a sentir. Pero a sentir bondad y caricias y besos y abrazos sin tiempo. A veces lo olvidan los demás, mas no es eso lo que importa, lo que cuenta es cuando a mí se me olvida protegerlo y llevarlo a vivir a algún cielo en el que los algodones donde tumbarse sean más abundantes que los cactus en los que restregarse.

19 comentarios:

bison dijo...

Necesidad, deseo, apego, nostalgia y todos ellos acompañados de ansiedad y angustia porque: cuando estás conmigo sé que te marcharás y eso me angustia y cuando no estás conmigo, anhelo tu presencia desde la ansiedad de la separatividad, en un circuito sin fin, como esas norias para ratones que hay en las jaulas de los laboratorios de experimentación animal. No hay paz ni sosiego pues no se trata de alcanzarlos, sólo de consumir sucedáneos emocionales que nunca colman pero que empujan al hámster a una continua marathón hacia ninguna parte, siempre insatisfecho siempre acelerado. Jaleados desde la grada con el “all you need is love, love is all you need”.

Nebroa dijo...

Y volverte científico, físico, químico o investigador de alta cumbre, para observar al ratón girar sin cesar, dándole aire a la rueda, a la espiral y a las circunferencias que nunca tienen final. Tengo pinta de ratón de laboratorio, y pinta de insatisfecha buscando satisfacción en las afueras. Tengo conciencia, el ratón carece de ella y tengo unas piernas que esperan ser llevadas a otro punto, a otro mundo, con otra dirección. Salir de la rueda y experimentar el dolor que causa la caída, más abajo siempre hay algo, otro algo. Ni siquiera sé si en ese otro algo habrá otra rueda a la que subirme bailando la misma canción, pero al menos podré comprobar cómo se me da eso de no girar siempre en el mismo sitio. Cómo será eso de la quietud? O siempre existe el movimiento? Hay acaso movimientos diferentes que no duelan tanto?

bison dijo...

Vivimos en un planeta de baja vibración, venimos condenados a vivir y también a sentir, a buscar el equilibrio como funámbulos entre las torres gemelas a punto de recibir el impacto de los aviones de la Pan Am. Y sin embargo siempre manteniendo la esperanza de no caer, de llegar al otro lado, sin saber, ignorantes, que las torres también caerán, pero eso da igual.
Hace muchos años conocí a un viajero interdimensional y le formulé la misma pregunta: ¿hay algún lugar donde la quietud, la calma y el amor coexistan?. Me respondió con otra pregunta: ¿hace calor en el polo norte?. No hay calma permanente para los seres humanos, el anhelo de paz es lo más que puedo conseguir en este plano de conciencia, sin embargo, hay otros planos y están en este, sólo he de mirar en la dirección adecuada.

Nebroa dijo...

'condenados a vivir'... Que sepas que no me gusta esa forma de expresarlo! Será por las ganas que tengo de que esta aventura se convierta en placentera...
Vale, no hay calma absoluta en este mundo, no hay quietud que dure cien años. Hay desequilibrio buscando sin cesar las antípodas del presente. Vale. Ahora dime la dirección hacia donde miran tus ojos para encontrar esos otros lugares. Hacia dentro?

bison dijo...

¿Es real la realidad?. ¿Sí, No ?

El silencio y otras palabras dijo...

En el fondo yo no creo que haya un único tipo de amor válido. Hay amores que duelen, y son amores reales. Amores que se clavan como espinitas los días de invierno y que el resto del año te siguen pinchando cuando adquieres una mala postura. Hay amores buenos, serenos, que te hacen reir, y amores que de vez en cuando te cansas. El caso está en reconocer cual es el que a ti te va bien, te llena y hace que vibres por cada uno de tus poros.
O mejor, no me hagas caso...

Nebroa dijo...

bison... Quizá no, pero es la que vivo...

Silencio, está clarísimo. Los hay de todo tipo. Que se expresan, que se esconden, que se viven, que se magnifican, hay amores que matan, que duelen, que divierten... Aunque haya un solo AMOR del que surje todo, que busca la unidad y el encuentro. Luego hay emociones, ideas, tiempos adecuados o espacios incorrectos. Hay tantos como pelujos tenemos colgando de la cabeza. Y sí, exactamente de lo que se trata es de observar dónde se siente este corazón más en calma, o pleno, o lleno, o bien o como hostias queramos llamarlo. Y buscar, y deshacer y apartar y elegir mejor cada vez...
Sí que te hago caso, sí! :)

bison dijo...

Sólo he de mirar a mis semejantes y entender que somos todos lo mismo, que no hay distancias. Entonces simplemente he de darme cuenta de que tanto como me amo a mí mismo , amo a mis semejantes. Por eso, un paseo entre los árboles, conversando en tu compañía, es un acto de amor tranquilo, o una cerveza en un día de calor a la sombra de un baobab mientras escribimos poemas es también un acto de amor tranquilo, sólo un leve cambio en la perspectiva y zas, amor y también un poco de buen humor, pues es uno de sus ingredientes.

Minuet dijo...

¿Que amor no duele Nebri? ¿y si metemos el corazón entre algodones, vivimos..?..no sé a mi lo del "efecto burbuja" como que no..prefiero sentir, aún habiendo dolido, aún sangrando, pero haber VIVIDO, que vivir en la eterna escarcha de la tranquilidad (¿o dije muerte?)..

Besos de chocolate

Nebroa dijo...

bison... Lo hemos hablado cienes y cienes de veces en este antro. Esas cosas del amor y de los otros amores aunque todos sean el mismo. Sigo distinguiendo el amor que siento a menudo, a diario y con frecuencia, con el amor que lleva ligadas otras emociones, la pasión, o la entrega, o lo sexual o lo íntimo de compartir más rutinas, un tramo juntos y bla bla bla. Ese amor comunmente conocido como amor de pareja, relación sentimental o invéntate otro nombre si quieres. Reconozco el amor que hay entre mis amigas y yo, el que comparto contigo, el del desayuno con mi amigo E... Muchos, mas no descanso en el 'otro'. No tengo calma. No lo vivo relajada. Será que no hay equilibrio entre las partes, seguramente sea eso.

Minu! La calma no es aburrimiento! La calma puede ser intensidad, en la tranquilidad puede haber pegas, conflictos, malentendidos. El dolor del que hablo, de sentir el pecho desgarrado no es el dolor que una relación estable trae consigo. Al menos desde este punto de vista que ha vivido más desgarros que cómodos descansos en algodones.
No, no quiero seguir 'sufriendo' por amor. El amor que yo imagino no DUELE. De dolor en mayúsculas... Amo intensamente a mis amistades mas éstas no me desgarran el corazón por dentro. Los 'otros' amores sí. Será el enfoque, cambiar la perspectiva como bien dice bison, será que no sé situarme en el mejor balcón desde el que admirar el paisaje. Será eso quizá...

El silencio y otras palabras dijo...

El amor que desgarra por dentro no solo deja cicatrices profundas, también genera miedos y decepciones. Estoy contigo en que el amor sereno y estable no tiene por qué ser aburrido. Es más, probablemente lo bonito del amor sea eso de la rutina, del levantarse y tener tu beso, de llegar a casa y saber que alguien te espera. En fin, como hoy estoy con Aute ¡es más fácil encontrar rosas en el mar!

Nebroa dijo...

Yo no tengo un mar pero sueño con él! Y con las rosas y con los algodones. Y hasta con las peleas y las reconciliaciones en las siestas en las que no se duerme nada de nada!!
La parte en la que hablas de cicatrices y sobretodo miedos y decepciones, no puedo estar más de acuerdo. Una lucha, trabaja por derribar el miedo, al dolor, a la soledad, al sufrimiento, a la agonía interna. Me esfuerzo por eso, por tirar piedrecitas contra el muro que me cuenta que detrás no hay nada. Porque si me quedo mirando el miedo y la decepción se me quedan los pies pegaditos al suelo y no los muevo! Y no! :)

bison dijo...

Siempre seré un aprendiz en estas lides. Sólo sé que cuando me cuido y trato de ser mejor persona el amor impregna, a veces, mi ser y me siento en paz. El Capitán garfío se afeita el bigote y le nacen manos nuevas.

wizzi dijo...

¿Te refieres a esa sensación de tranquilidad en la que de una vez por todas sabes que todo está en su sitio? ¿A que todo encaja como en un puzzle en el que había una pieza mal colocada y no encontrabas dónde estaba la buena? ¿Esa en la que te llenas de sosiego aunque estés en medio de un huracán de sentimientos?

Nebroa dijo...

bison... 'sentirse en paz'... A eso voy.
Digo que como soy de pueblo no entiendo lo de Garfio! jajaj... Atención a lo que he entendido: Una vez que aprovechas lo que tienes, lo que existe, lo que es en tu realidad de la mejor manera posible, se abren nuevas puertas! Qué lista soy, eh!?

wizz.. Lo cuentas bonito, y sí. Es así. O eso es lo que creo e intuyo porque no recuerdo haber sentido ese sosiego por dentro de manera minimamente estable... Sí, esa sensación, sobretodo la de la pieza del puzzle, que es precisamente la sensación que siempre he tenido, que hay algo mal colocado...

Lenka dijo...

Fíate de tus alarmas. Qué se puede esperar de algo que ya duele en el primer capítulo? De algo que te tiene intranquila y desconfiada? De algo, además, que te da pereza? La pereza puede ser un incordio, pero también una gran aliada. A veces te entra cuando tu cerebro descubre que no merece la pena moverse, que el camino que tenemos delante es demasiado empinado. Buf. Quita, quita. Paso.

Creo que no es mala idea que escuches todas esas pistas que te das a ti misma. Por lo que pudiera pasar.

Nebroa dijo...

Lenka, has de saber que te estaba esperando. Que estas horas, cuando releía el texto y me releía las entrañas, me acordaba de ti. Pensaba en tu comentario, en tu percepción al leerme, en qué dirías y en cuánto de lejos sentirías esta sensación que ahora me invade.
No sé dónde estoy. Sé hacia dónde quiero ir, a mejor puerto para estos barcos que tengo como ojos, pero aun hay oleadas de 'miedo' quizá? Es la falta de costumbre? es el creer que puede merecer la pena lo que pueda emerger de esta espera?...
Y me escucho, las intuiciones y las ideas que se me aparecen. La mente quiere, el corazón no. Y he de equilibrarlos...

Escribir es seducir dijo...

CREO QUE EL AMOR VERDADERO SE VIVE CON CALMA Y TERNURA
NO ES FÁCIL DE ENCONTRAR

SALUDOS

Lenka dijo...

Buf, para mí esa sensación ya sólo es un recuerdo lejano. Te calculo cómo te sientes porque no he olvidado cómo me sentía yo (ni pienso, algunas cosas hay que recordarlas, cómo demonios íbamos a aprender si no???) pero ya lo veo desde muy lejos.

Normal que no sepas dónde estás. Es que se queda una como medio perdida en medio de ninguna parte. A ver, leñe, yo sé pa dónde quiero ir, pero cómo llego? Por dónde voy? No tengo mapa, ni hay señales claras. Qué cuernos hago???

Y te sientes como dando vueltas a la misma rotonda sin parar. Oye, para. Hay por ahí unos hoteles idílicos para pasarse unas vacaciones. Con siestas, pelis, piscina, libros, amigos, birras... Con "yo", "yo, "yo" y después "yo". Qué coño. El miedo nos entra porque nos da la sensación de que estamos perdidos en medio del bosque, o tiraos en mitad del mar agarraos a una tabla, como el Dicaprio. Pero no, no es tan terrible. Es una carretera nueva en la que nos hemos despistao, nada más. Busca un hotel guapo y alójate hasta que encuentres el camino que quieres.

No te metas prisa más que para divertirte. Espanta todo lo que te inquiete. Os, os, os, como a las gallinas. Ni puto caso.

De verdad que creo que estás a punto de caramelo. Te has hecho ya toooodo aquel camino que parecía tan largo y tan chungo. Mira patrás. Te das cuenta? Yo creo que te lo has hecho ya enterito, salvo por un paso. El último. Por eso dudas. Creo (igual me equivoco) que sólo te falta un pequeño detalle: dejar de esperar. Olvidarte. Dejar de pensar "estoy esperando algo". Dejar de considerar esta fase como un intermedio, como una espera hacia algo. Y tomártela como una fase completa en sí misma. Como lo que es: tu vida. Un capítulo redondo, perfecto y completo de tu vida.

Creo que es el único pequeño detalle que falta. Cuesta un poco, no te engaño. Cuesta convencerse de la idea. "Esta es mi vida, así, tal cual, perfecta, completa, y toca disfrutarla". Cuesta, sobre todo a las que somos de cierta manera. No podemos evitar lo de esperar algo. Error!! No esperes, alójate en tu hotel y disfruta de las vacaciones. Te molarán tanto que luego te dará penita que se acaben incluso si aparece eso que ahora deseas. Dirás: "ooooh, pero cómo ha sido? Por dónde ha venido? Ni me he enterao! Qué bien, qué felicidad... aunque... coñe, lo bien que estaba yo en mi suite a mi bola... pero bueno, venga, que sí, que esto también mola".

A mí me pasó. En serio. Llegué a estar tan bien que luego dudaba cuando llegó lo que soñaba. Bueno, dudé un ratito namás, no te engaño. Pero dudé, y eso me parece sensacional! Es la prueba de que sí, en efecto, conseguí vivir sin esperar.

Lema, por si te sirve: "Nada espero, a nada temo. Soy libre".
Besos miles.