martes, 24 de mayo de 2011

Transparente

La idea base es ser siempre quien eres. Independientemente de lo que opine el resto. Ese resto maleable y visto como un grueso conjunto de cabezas sin independencia. Hoy he sido yo. Yo misma, en mi esencia, como siempre me dice E. Un desbocado deseo de soltar las emociones poniéndole sonidos que huelan a palabras. Y no. Los oídos que escuchaban no escucharon. Oían. Leían. Mas lo que conté no llegó al mismo sitio del que brotaron en mí las ganas. Y qué? Y nada, que la idea base es ser siempre quién eres. Porque no soy lo que soy para gustar. No soy lo que soy para encontrar resultados, escenas concretas y objetivos previstos. Soy yo, abriéndome. Habrá quien capte el eco que dejo al pasear mi boca por la suya imaginada. Y habrá quién sólo capte uno de los niveles en los que se escriben los anhelos. Lo magnífico, lo extraordinario, lo espléndido es que sigo siendo yo sin necesidad de taparme los ojos ante otra mirada.

2 comentarios:

PazzaP dijo...

Cáspita, qué bueno, tul!

Y a ver, explícame: ¿cómo es eso de captar el eco que dejas al pasear tu boca por la suya, la de quien sea, digo...?

Pongamos que es la mía... ;)

¿Esto que digo es muy lésbico? jaja...

Nebroa dijo...

jajaj Para las mentes llenas del foco de la sexualidad, sin duda, es lésbico! Y qué? :p
Captar el eco que se crea cuando paseo mi boca por otra boca, no es captar unos labios húmedos con olor a erotismo. Es eso, pero hay más páginas detrás. Está la entrega, la pasión en un momento concreto. Está la intensidad de volcar todo lo que soy. Está la luz que transmito. Y el amor. El amor porque sí.
Bien?