domingo, 29 de mayo de 2011

Cuando el eco ya no opta por el silencio

Desear en no sé qué parte de uno mismo empezar a ascender. Sin saber qué habrá en la cima de la montaña que tan inclinada se aparece. Acostumbrarte tanto al valle de lágrimas, o a la meseta de los necios que hasta el aire te aburra, y la lluvia ya no te enfríe los párpados. Ver montañas en todas partes, sentirte en el abismo del aburrimiento y repetirte por las noches que tus piernas, esas que parecen alas, ya no quieren seguir arrastrándose por el mismo fango. Y no poder esconder ni tapar el deseo que cada vez grita más fuerte, y sentir que aun en silencio, la voz sigue resonando por dentro, como el eco, que siempre habla el último.
Apreciar la vida como un único viaje eterno en el que aprovecharla sea la única manera genuina de respirar. Y tener dudas, oscuridades, tropiezos. Y querer pararte, volver a dormirte, callar el eco, los gritos y la intranquilidad de los pulmones que tanto daño le hace al corazón. Mas saber que no hay vuelta atrás, que ya no hay escondites donde refugiarte de las ganas de estrujarte por dentro.

5 comentarios:

silvo dijo...

Me gusta lo de "la meseta de los necios",es mejor las montañas subirlas bajarlas, sentir las sensacines que produce el esfuerzo por un objetivo y conseguirle, la belleza visual, ese aire que se lleva lo malo que traías,apurar la vida como si no fuera eterna, besos Nebroa

Nebroa dijo...

Saludos silvo... Me encanta tu forma de ver los nuevos retos!

Anónimo dijo...

Bison:Las más altas montañas del planeta son leves ondulaciones en el campo de golf de los Dioses.
Sólo si quieres, realmente , verlos podrán salirte las alas de condor necesarias para subir a lo más alto.

Minuet dijo...

Se puede, sé que se puede.. así que a ello... yo al menos, creo que me lo debo...

Bsos de chocolate y buñuelos

Nebroa dijo...

Minu, nos lo debemos. Creo que es el decreto básico :)

Anónimo, el otro día te contesté a este comentario en otra entrada, creía que la habías borrado, y ahora te encuentro aquí!!