sábado, 16 de abril de 2011

También he aprendido a respetarme, en todos mis tiempos y huecos, me comprometí conmigo misma hace casi dos años y no voy a dejarme tirada ahora. En la salud y en lo demás, y en las penas y en lo contrario. Ahora toca esto, días oscuros y las inmediatas ganas de que el tiempo pase volando. Lo de querer cerrar los ojos y despertarme en julio también. Que el dolor no me gusta y hasta eso acepto. Que no me guste lo que no se puede evitar es algo contra lo que me peleaba a menudo. Y lloro, sí. Por qué no? A veces no me cabe dentro la pena y se me sale. Como se me salen las sonrisas cuando no me cabe dentro el cielo. Porque soy un instrumento para tocar diferentes melodías. Los hay que cuando están tristes se ponen The River de Bruce, se flagelan y se arrastran. Pues vale, como yo. Permitir la tristeza. Regalarse tiempo. Tan sencillo como fundirse con ella para que le sea más fácil desaparecer. Sin olvidar que todo pasa y que esto también pasará. Rendirte. Un poco, un rato, un trozo. Para continuar sabiendo que detrás sigue habiendo senderos. Detrás y aquí mismo, sólo que freno. Descanso. Me calmo... No todo el mundo lo entiende. La fuerza del optimismo es arrolladora. Pero en nada está reñida con el dolor. Puedes estar triste y no por eso pensar que la vida se acaba mañana. Incluso hay veces que aunque se acabase, no te importaría haber pasado el último rato contigo a solas. Pues eso. Más o menos.

3 comentarios:

PippiPat dijo...

A mí a veces me gusta estar triste, nunca he entendido porqué, pero es así....Una tristeza que me rasgue entera, sino una tristeza que me deje sentir lo que siento otras veces, que me llevo a otros pensamientos....NO sé, a veces me gusta estar triste!

Besicosssss

PazzaP dijo...

Puede que este vídeo no venga del todo a cuento de lo que dices, pero... no sé, puede que un poco sí...

Lo colgué en mi blog el mes pasado. Ojalá te sirva. Un abrazo, Nebroa.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=IPb9j3_hKA0

Nebroa dijo...

Pippi, muy poca gente concibe y entiende eso, acostumbrados y obligados, educados y presionados a rechazar ciertas emociones a lo bestia... Hay veces en las que no se puede del todo, y es mejor fundirse que revelarse continuamente...

Paz... Siempre me viene bien lo que me regalas. Ayer vi el video y leía en el post it de encima de la mesa lo que había escrito la noche anterior 'escribir a Paz'... Y no lo he hecho, pero hay algo estos días que me une irremediablemente a ti. No sé si lo sabes...