sábado, 23 de abril de 2011

Siguiendo

Hoy leía que cuando te encuentras mal, dolorido, o triste, o desolado o trescientos sinónimos más... cuando no estás bien contigo, a solas, cuando hay malestar íntimo... no es más que una división dentro de ti. Una distancia abismal entre lo que piensas y lo que estás sintiendo. Cuanta mayor diferencia haya entre tus ideas y tus emociones, mayor será el dolor que crees sentir...
Y sigo aprendiendo.
Me preguntaba, cuál podría ser pues mi actitud? Cambiar lo que siento? Lo que pienso? Creo que hay algo que es bastante improbable. Cambiar lo que estás sintiendo brotando de esa parte tan básica llamada 'corazón', entonces, cambiar las ideas? Hacerlas acordes a las emociones? Mmm... no me diréis que no es fascinante. Sí, enrevesado también, porque además acaso los pensamientos no son esas cosas que vagabundean por la mente sin que nos demos cuenta ni siquiera de su procedencia? Puede cambiarse una idea a conciencia?
Sigo preguntándome cosas... al fin y al cabo creo que estoy aquí para aprender. O recordar, como lo llaman algunos. Me sigo aventurando en la mágica tarea de conocerme aun más.
Si no tenéis otra cosa mejor que hacer, os investigaréis para mostrarme otras 'realidades'?

11 comentarios:

Diferido dijo...

Al fin y al cabo todo trata de aprender a usar el cuello. O así lo veo yo, aprender a usar el cuello para unir cabeza y corazón...

Cambiar lo que sientes es imposible, que digo yo, así que a mí me va más lo de cambiar las ideas. Que no lo llamaría yo así, si no más bien asumir las ideas, o sea reconocerlas, saber que están ahí para algo, que son mi mecanismo, que aprendí a montarmelas así...

Asumir serenamente que a veces mi cabeza tira por caminos que no son míos.
Asumir serenamente que a veces mi cabeza necesita sentir dolor.
Asumir serenamente que aunque mi cabeza sienta dolor yo soy más que mi cabeza y que serenamente vivo ese dolor que pasará la próxima vez que suba o baje la marea...
Asumir que dolor y alegría tienen el mismo derecho de aparecer y de irse cuando quieran...

En fin, el viejo truco de asumir...

María dijo...

Yo he decidido dejar por libre pensamientos y sentimientos, ahí se maten y si reviento pues ya está, pa' qué más, si haga lo que haga, sienta lo que sienta y piense lo que piense al final estoy donde empecé :) mu jodía.
Muá

manolilloc2c dijo...

hacemos del querer deseo, y el deseo lo envolvemos de necesidad, y el no tener lo que nos empeñamos en necesitar nos hace infelices... asi que visto desde ese punto de vista, si, es una cuestion mental... se trata de hacer al alma necesitar pocas cosas

Mechi.- dijo...

Habra que cambiar el corazon?

Mery Larrinua dijo...

La vida, un descubrir constante de nosotros mismo y nuestra mision...
un abrazo

PazzaP dijo...

"Me preguntaba, cuál podría ser pues mi actitud?"

Bufé libre: Apertura, atención plena, no juicio, desidentificación, desapego... respiración...

"Cambiar lo que siento? Lo que pienso?"

Conocer, darse cuenta de lo que hay en ambos "recintos psíquicos" sin juzgarlos, o perdonando a discreción.

"Creo que hay algo que es bastante improbable. Cambiar lo que estás sintiendo brotando de esa parte tan básica llamada 'corazón', entonces, cambiar las ideas?"

Cambiar sin conocer no tiene sentido. El cambio es. Eso es lo único que no cambia. El conocimiento guía el cambio conforme al grado de conciencia que se maneje.
Si estás investigando las emociones, es esencial un grado mínimo de desidentificación con ellas. Ojo al diálogo de las subpersonalidades...


"Hacerlas acordes a las emociones?"

Usarlas como herramientas interpretativas de las emociones, y darse cuenta de que una emoción sojuzgada es una emoción invisible.

¿Hasta dónde quiere uno seguir llorando cada vez que una experiencia le conecte con el día en que lo sacaron del columpio demasiado pronto...?

"Mmm... no me diréis que no es fascinante. Sí, enrevesado también, porque además acaso los pensamientos no son esas cosas que vagabundean por la mente sin que nos demos cuenta ni siquiera de su procedencia?"

Pero los pensamientos no son de uno, sino que uno se identifica con ellos, tanto más cuanto mayor sea el grado de automatismo que le maneje a uno.

"Puede cambiarse una idea a conciencia?"

¿Por qué no? Si puedes cambiar de idea sin conciencia, tanto mejor con ella, ¿no?

Lo que cuesta más es cambiar una creencia, entre otras razones porque la mayoría son inconscientes.

Si quieres saber más, Ideas y creencias de Ortega.

Nebroa dijo...

Diferido... No sabes lo que me gusta verte aquí, así. Ayudándome. Tú sabes por qué, a que sí?
Asumir es la primera fase de todas las que vendrán. Asumir. Aceptarme tal cual soy, siento y pienso. Pero en tanto asumes y aceptas lo que eres, empezar a contribuir al cambio de aquello que saliendo unicamente de mí, yo puedo cambiar. Creo que puedo hacerme una persona feliz, o en paz, o en calma, o serena o plena por dentro. Creo en eso. Y en esas estoy. A lo largo de la vida he pasado innumerables situaciones en las que he aprendido a mejorar, a crecer, como decía Paz, el muro de hoy es el escalón de mañana. No me quedo sólo en el aceptar, hay una incesante fuerza que se me mueve dentro para inducirme al cambio, a la transformación, a llevarme a un mejor lugar por el que navegar...
Me encanta que estés aquí, de verdad

Nebroa dijo...

María! No te creo! No decía el listo ese de Einstein que ningún problema es superado con el mismo nivel de conciencia con el que se creó? No me creo que cuando atravieses fases de esas de crisis, no saques de ellas una renovación! Lo sabeees!! No?

Nebroa dijo...

manolillo, cierto. Dicen que la naturaleza del deseo mismo impide la plenitud del ahora, del presente. Yo no reniego de mis deseos, pero sí que me trabajo interiormente para que éstos no sean 'necesidad'. Que puedan ser preferencias, elecciones, gustos o prioridades, sin olvidar que no son imprescindibles para mi vida, pero al fin y al cabo, también el deseo es la parte que nos incita a mejorar/crecer/avanzar, no? Quizá no sean tan malos como nos los pintan! No sé si me he explicador!

Nebroa dijo...

Mechi... Mmm... yo creo que se puede acentuar lo que sientes y cómo lo sientes según lo que estemos pensando...

Mery, así lo veo, así la veo yo. La vida como mágica, como oportunidad para crecer, para descubrirse, para avanzar y experimentar. La vida como paseo para disfrutarnos, para ilusionarnos con el descubrimiento de la única cosa que nos acompañará siempre, nosotros mismos :)

Nebroa dijo...

Paz, ya te he escrito un mail con las cosillas que han aparecido en mi mente al leerte varias veces.
Ideas y creencias. Esta es una de las cosas que más me intrigan. Y conocer para cambiar. Y ponerse de frente a nuestras sentencias que más dolor nos causan para ver cómo podemos disolverlas. Eso quiero, lo sabes, no?