martes, 19 de abril de 2011

No hay amor imposible, si no existe no es amor...

De ese, del que se escribe en mayúsculas. Incluso el que apresado en el mismo término se queda cortísimo. Si no es posible, si el tiempo, las circunstancias, el entorno, las prisas, las etiquetas, los nombres y lo establecido acaban por encerrarlo, es que no era de la misma materia del que tengo yo dentro. No tengo ninguna duda.

5 comentarios:

silvo dijo...

Seguro que es un amor muy posible,tal vez parezca imposibl por la fuerza que se le adivina, besos Nebroa

PazzaP dijo...

¡Qué bueno...! ;)

Nebroa dijo...

silvo... Posible? Cuál? El que yo siento sí, el que siente el otro parece que no. No es de la misma materia pues... Será otra cosa, con nombres diferentes, pero no, igual no es

Paz... Y para qué vamos a quedarnos con sucedáneos, no?

codeman dijo...

Siempre he pensado que el amor es personal e intransferible. Gritas por lo que duele, sufres por lo que llevas, pero estas viva porque lo sientes.

Lo que sienta el otro, es su amor, pero ya es otra cosa.

Y lo que tu sientes, si ese/esa/eso, lo puede igualar, con esa energía y potencia que llevas dentro, puede ser que veamos en este blog el primer instante después del BIG BANG.

Alberto Ruiz Castillo dijo...

Lo que sin duda llevas dentro es fuego, materia alimentada de soplidos que lo avivan. Es un remolino de palabras que se obturan en tu garganta en cuanto quieres ordenarlo. Es un accidente de la razón que desertó hace años para okupar cualquier otra distancia.
Yo prometo prestarte mis remos, tú sólo debes dejarte llevar.
Recuerda: calma.