martes, 5 de abril de 2011

Ironía en estado puro

Dejemos atrás lo que nos persigue, escondamos los lobos salvajes que nos revientan el hígado y sigamos gastando la vida encerrándola en los cajones de la comodidad. Que no te quiten los colchones de debajo de las sienes, que todo siga su curso, en el río. Que no se te distinga de entre todos los muertos que van con la corriente, agazapado, escondido, enterrado bajo la normalidad. Derribemos las excentricidades, y olvidemos que vinimos a exprimir la vida como si no fuésemos a salir vivos de ella. Que todo sea un paseo sin alteraciones, en calma. Que siempre escojas la seguridad de una vida mientras fusilas, de madrugada, las ansias de devorar lo desconocido.

Yo estaré al otro lado, por si un día se te ocurre despertar

9 comentarios:

Pablo dijo...

"que todo siga su curso en el río"

¡Maldito río!

Si, eso..

pseudosocióloga dijo...

Pues llevo toda la tarde pensando cuándo me instale en la comodidad, cuándo dejé de luchar y empecé a apoltronarme ¿a esto le llaman madurar?¿o es descansar?

Nebroa dijo...

Pablo, yo también

Seudo! Si sonríes se llama perfección. Si no, se llama demasiado sueño... O no!

Maeve dijo...

¿ A ti qué te pasa? ¿ Por qué no me dejas en paz, so bruja malvada con pelos en las verrugas?

Mala, malvada...ya no te quiero más (hoy)

Nebroa dijo...

Eso ya era ayer, no?

Maeve dijo...

Sí,era ayer. A ver como te portas hoy ;)

Nebroa dijo...

Qué? Cómo voy?

Maeve dijo...

No sé, hoy no he tenido morreo. ¿ Y tú?

Nebroa dijo...

Llevo muchos días sin morreo. Tengo que arreglarlo, siete noches sin bailar los labios es una eternidad