viernes, 1 de abril de 2011

Este infierno tiene ventanas a tus ojos


Este territorio tiene bengalas encendidas, trocitos de sol ardiendo entre las piernas. Hay alcohol en vena y balas con tu nombre.
Este lamento tiene esquinas bordeándote los labios, un camino inventado con final en tu frente.
Y llenaremos de risas los vasos, yo jugaré a ser loba y tú el gato callejero que un día decide dormir entre sábanas.
Este destino está jugando a quedarse contigo. Aunque no seas ni me quieras, aunque no sientas ni me hayas esperado nunca.
Vagaremos como perdedores que olvidaron que lo fueron, como errantes que reniegan de su pasado, como viandantes de hierro en la ciudad del viento. Vendrás a quedarte una eternidad con fecha de caducidad en domingo. Las horas como espasmos... Del silencio haré un orgasmo. Y estoy dispuesta a morirme en él contigo.

2 comentarios:

MK42 dijo...

Ne, escribes jodidamente bien, despiertas emociones incluso en quienes no somos la segunda persona del singular destinataria de tus prosas, y redimes al tiempo taciturno, a las tardes absurdas, a la desesperación llena ahora de luz de sol hasta las nueve de la tarde, aki en el Sur, muy cerquita del Atlántico. Si estiras los dedos igual toca su agua fría, y si te sumerges un poco, igual me encuentras como un buque varado que emerge sólo de cintura para arriba esperando que al menos una puñetera gaviota me devuelva las ganas de volar de otras épocas, cuando vivir era sólo vivir, cuando vivir no esa esta miserable experiencia de sobrevivir.
PD: me encanta tu texto, te citaré en algún lado, entre comillas y respetando el copyright, ja. Mil besos como si fueran mil silencios.

Pd2. Me mudé a http://mk42-alotrolado.blogspot.com. Sólo una entrada hasta ahora, antes que llegara la primavera.

Nebroa dijo...

Ya he ido a verte... Aunque nunca deje de hacerlo aunque no me mueva.
Puedes llevarte el texto donde quieras, para lo que quieras y como quieras. Es lo que tienen mis palabras contigo, y las tuyas conmigo, que siempre van inundadas de la libertad, de la confianza, de la unión, y de esos lazos de ternura que nos inventamos hace ya mucho tiempo. Yo seré gaviota, me dejas?