viernes, 18 de febrero de 2011

Un concierto de Bruce, inmediatamente...
O una madrugada en un bar, salir a fumar con la cerveza en la mano mientras te espera un beso en el taburete del fondo.
Una puerta de baño de bar de carretera, espalda mojada y labios abiertos.
O una maleta con tres cosas sueltas y trescientos kilómetros en la frente.
Un masaje en las sienes.
Un gin tonic con hielo triturado, limón exprimido y una boca sedienta.
Palabras, cruzar palabras que cambian el rumbo de tu vida.
Guitarra, armónica, tragarme una canción recién estrenada.
Ventanillas abiertas, pelos mezclados con pestañas, cantar una de la Creedence.
Una de esas siestas sin dormir, a tu lado.
Abrazo de siete segundos y medio en medio de siete millones y medio de personas desconocidas.
Un te quiero suelto...

4 comentarios:

Minuet dijo...

Querida Nebri, debo abandonar por un tiempo mi blog, hasta que regresen mis fuerzas.

Seguiré leyéndote, seguiré por aquí, espero que a mi regreso siga contando contigo para seguir compartiendo mi blog, ha sido un honor y un placer...

Hasta pronto...sabes donde estoy, para lo que necesites, no dudes en buscarme...estaré ahí.

Muachhhh, ya sabes, de todos los sabores y con buñuelos...

"Tu Antonia", como te gusta llamarme...

Nebroa dijo...

Cómo!?!?! Te buscaré, claro que te buscaré! Dónde coño irás!?

Cerocero dijo...

un te quiero suelto?!! pues agárralo !!

Nebroa dijo...

No Cero! Es lo que querría, no significa que esté...