jueves, 10 de febrero de 2011

O irme por la mañana

Creo que me voy. Quizá demorar las escapadas sólo sea un síntoma claro de seguir atada a ese pasado que aun no queriendo que se parezca al día de la marmota, es en definitiva, el único mundo conocido y en el que más cómodos nos encontramos. La zona de confort, la llamaba mi amigo Efe, o De, como me gustaba llamarlo. Sólo me voy a Madrid. A que suena exagerado lo de que un jueves por la tarde se parezca a una línea de salida para no volver a mirar atrás? Sí. Y lo es, exagerado digo, y visceral (como yo). Pero esa sí que parece mi zona de confort. La de los extremos, y las entrañas, y las vísceras y las sienes desbocadas. Intensa y salvajemente mezclada con la vida. Voy a juego con ella, capaz de sentir un trago del mejor café a media mañana como si fuese lo más bonito que puede ocurrirte en la vida, como de arrastrarme en los charcos si una vez más sale mal eso que siempre me sale mal. Es difícil de entender. Pero yo me entiendo, me comprendo y a veces, incluso, me quiero. El otro día, cuando me corté, salió sangre, de la roja y brillante, y olía a vida. Eso, eso es lo que llevo dentro, vida. Y en la carretera huele mejor. Que se aburran los feos...

3 comentarios:

Minuet dijo...

!Ole, ole y olé!... !!si señor!!... que viene pá ca mi niña, a Madrid, bien... y si Nebri, que si, estás vivita y coleando, pues eso "colea", sí te quiero ver...

Muachhhhh

Cerocero dijo...

si es qeu hay que tener valor para lanzarse a lo nuevo...pero es que dicen que mas vale buen conocido que malo por conocer( o era al reves?)

Frida la Llorona dijo...

Lo celebro !!!! si lo celebro porque debería hacer lo mismo que tu....es por eso que lo celebro....