jueves, 3 de febrero de 2011

Lo básico (era el día perfecto)

Teníamos las monedas precisas para pagarnos las cervezas el uno al otro, yo la segunda y tú la penúltima, teníamos las ruedas pegaditas a los huesos, las llaves para moverlas y el gasoil para quemarnos los lamentos. Hasta teníamos tiempo, del que se hace cuando quieres hacerlo, amontonando en otro espacio todas esas otras tonterías que acuden al reloj cuando ya no queda ningún trocito de sol fuera. Teníamos los guantes para el frío de las terrazas de invierno, la chaqueta de piel negra para esconder las esperanzas que pertenecen al viernes por la mañana. Y piernas acabadas en pies rápidos, y dedos para cantarnos al teléfono lo de tengo ganas de verte ahora mismito. Y boca para contener palabras, y ojos para taladrar los del otro, y un montón de silencio entre líneas con el que sólo entendernos nosotros. Teníamos de todo. Completo. Mi bolso y tu mochila de aventurero.
Pero no teníamos ganas

3 comentarios:

silvo dijo...

Luego vendrán los lamentos cuando se quiera y no se tenga todo para ello, besos Nebroa

AN... dijo...

Pero con que tipo de pervertidos sales la virgen ....lo tenias todo para volcaros en una voragine y os dejais vencer por la apatia del dia a dia ....
Tengo un amigo que habla con su CONEJITO mascota , OTRO que cree que va a morir en cada segundo y ahora tu que puedes y no quieres ...JODERR ES EL FIN DEL MUNDO llega el apocalisis...

Nebroa dijo...

silvo, se lo diré al (des)interesado, por si le sirve para algo :)

An, supongo que habrás intuido que a la que escribe, las ganas no le faltan, por mi parte estaban en el mismo sitio que los deseos, con ganas de verse satisfechos. Se lo diré a él, a ver qué le parece eso de dejarse llevar por la apatía, como bien dices! Y nooo! no es el final! jajaj... Esto acaba de empezar!