miércoles, 2 de febrero de 2011

Fin

Ha muerto. Eso dicen. Aunque la única noticia que se ha clavado en mis sienes sea la incredulidad que llevan las palabras cuando suenan a través de un teléfono. Es mentira. Porque los jóvenes no mueren. Y ha venido todo el pasado a colarse en las rendijas de mis pestañas, y en cuatro instantes he vuelto a fugarme con él a mi casa de campo, y a cerrar la cafetería que frecuentábamos. Más de trece años pasados se han hecho pequeñitos, y el tiempo ha dejado de existir. Más de una década sin vernos. Sin decirnos. Sin casi conocernos. Aquel vagón que un día dijimos que tal vez volvería a unirnos en alguna de las estaciones de esta aldea sin trenes, nunca llegó. Ni siquiera cogimos una maleta para encontrarnos. Él volvió a su alcoba habitada por otra mujer y yo deambulé por otras esquinas vacías hasta encontrarme de lleno conmigo. Y ahora, hoy, cuando me anuncian su muerte como si creyeran que aun me une algo a sus pies, me bloqueo y me cuesta respirar. Y hace muchísimo tiempo que no está. Miles de años creo. Pero ahora es seguro que nunca más estará. Ni vagones, ni estaciones, ni vías de escape para que los recuerdos vuelvan a ser momentos.

4 comentarios:

Cerocero dijo...

Tan, pero tan tuyo que no se si debería decir algo...
Solo que espero que, como dice la etiqueta, sea una historia ajena a ti, y no metafóricamente. Porque las perdidas, las de "ya nunca", duelen más cuando antes ha existido un " algún día...quizá nos una el destino y me contará que me ha echado de menos". Te quedas con tantas cosas por preguntar, que contestar...

Silvia - Desenredando el hilo rojo dijo...

Ufffff, nunca hay que dejarse nada para luego por si... el luego nunca llega. Un abrazo

Minuet dijo...

Espero que todas estas palabras encierran sentimientos metafóricos, que esa pérdida no sea real, demasiadas pérdidas en tan poco tiempo...demasiado, todo me parece demasiado, me siento pequeña..minuscula en este puto mundo...espero Nebri que ese tren esté parado, pero todavia exista, y que ¿quien sabe?, todavia puedas seguir pensado "algún día"..SOLO LA MUERTE NOS QUITA A POSIBILIDAD DE SOÑAR" NOS MATA MIL VECES...

Besos y animo..desde mi mundo de desanimo

Nebroa dijo...

Cero... es mío, sí, y sí, me gusta que digas, porque las palabras acompañan. Las 'historias ajenas' hablan de otras personas, no sólo de mí. Es una etiqueta peculiar, porque siempre me rozan mucho y dejan de ser ajenas. Y no, esta vez no es ajena. Es. No había nada de esperanza, ni recuerdos que yo quisiera que vinieran al presente, ni esperábamos un vagón, pero sí fueron las últimas palabras que compartí con él hace tantísimo tiempo que me cuesta recordarlo con nitidez. Es inquietante cómo los sentimientos no saben dónde colocarse...

Silvia. En realidad nada quedó a medias. Fue una historia con inicio y final muy pegados en el tiempo. Y de todo eso hace demasiado tiempo. Ya no escuece. Asombra. Pero no cala hasta los huesos.

Minu... Es la muerte la que se ha llevado todo eso. Pero en lo que dices, en mi caso no. La muerte se lo ha llevado, pero nuestra historia no se quedó estancada en medio de ninguna parte. Terminó. Y hace muchos años de eso. Y es una historia que pertenece a un pasado muy lejano. No quedaba nada. Rastro de nada. Pero no deja de ser... una de esas noticias que por más acostumbrados que estemos a escucharlas, no sigamos creyendo que a nosotros, eso, no nos pasará...
Y sonríe por favor. Mira a otro sitio, a otro lado. Rodéate de lo que lleva color de rosa, que lo hay. Deja de prestarle atención al negro. Vamos, levanta. Ya. Venga. Joder... te empujo, te empujo mucho