lunes, 21 de febrero de 2011

Antes de llegar

Hay oportunidades con un cartel en el acceso con una flecha dirección derecha. De las que se cierran antes de abrirse. De las que tú piensas y quieres que sean experiencias y se quedan en eso, en puerta, en entrada, en una línea densa de acero afilado. El primer día que lo vi, le tatué mis ojos en la boca. Nos cruzamos sonrisas, música y prosa. No éramos dos, ni fuimos marionetas del actual cupido en celo. Pero yo quería invitarlo a café. Ahora sé que él visita saturno por las noches, y el anillo que da vueltas al planeta es de compromiso. Vale. Hay oportunidades que dejan de serlo y dejan paso a otras verdades. Habrá café, y música y prosa. Pero han desaparecido las miradas a su boca.

7 comentarios:

PEP dijo...

Prometo conjurar a las hadas para construir una respuesta a la altura. Siempre que he intuido esas miradas me he ocupado de encogerme para hacerme más pequeño. Ahora, contigo, no ha ocurrido así y eso responde a dos cuestiones que, como siempre, forman parte de esa parte de mi más escondida. No pretendo ser misterioso, pero la discontinua me parece más útil que la constante.
Gracias.

J.

Nebroa dijo...

Útil e interesante. E inspiradora. Y enriquecedora. Muchísimo más! Guapo! :)

Minuet dijo...

Tristes palabras las que encierran rabia y miradas en alguien que no avisa de sus compromisos orbitales..huye de las no transparencias, al final acabas repitiéndote a ti misma una sola frase: "todo son adivinanzas y la clave de una adivinanza es otra adivinanza"... sal de ahí, amiga...
sal de ahí..

Lo único que no me preocupa de esta entrada y que me gusta es el temazo...te lo pillo prestado
PD: mira tu correo ¿vale?

Para dijo...

Solo decir que a pesar de mi cerebro disperso e incoherente, ni quiero, ni voy a olvidar lo que me gusta leerte y remojar el pelillo salpicando por la orilla.Asi que preparate para cuando vuelva con mis "desvarios", mientras un besote y vuelta a currar un poquito mientras escucho "The way" por enesima vez

Nebroa dijo...

Minu... Creo que te equivocas, por suerte. No había nada que adivinar, ni nada que ir preguntando. Apenas habíamos cruzado palabras, no escondió nada de nada. Un día surgió una verdad, pero que ni siquiera yo había preguntado. No puedo salir de ningún sitio porque a ningún sitio había entrado! No te preocupes. Las palabras se magnifican, se malinterpretan sin maldad, en fin, suele pasar, pero no hay nada por lo que preocuparse. Es un hombre encantador... Y espero tener cafés con él! Algún número mayor a dos! Pero ni hay dolor, ni huidas, ni baches, ni adivinanzas enrevesadas. Para nada! :)

Para... te echaba de menos! No curres tanto, no? Y cambia The Way de vez en cuando por ese Better days de siempre! Te sigo echando de menoosss!

Sera dijo...

No pudo ser, parecía perfecto, pero no pudo ser...cómo has podido escribir el post perfecto para mi en el momento en el que lo necesitaba? Gracias, de verdad.

Nebroa dijo...

Será... Será que somos demasiados y ya no quedan variedad de cuentos originales. Será que nos repetimos. Será que somos parecidas, que no nos sirven los errores de otro para aprender, será que nos teníamos que encontrar, será que quizá este sea nuestro nuevo punto de partida.