lunes, 17 de enero de 2011

Y resulta que mientras yo deambulo entre pestañas entornadas y dándole importancia a lo que poca importancia tiene, viene el sol de la terraza del bar de siempre a contarme verdades en mayúsculas a media tarde, que hay mil trescientas treinta mil montañas más grandes que derribar, o que atravesar, o que sortear. Y recojo el tabaco y las gafas, y meto en el bolso el mes siguiente del calendario, para cargar con los días en la espalda, para saber que la vida me pertenece, como al que me cuenta sus lágrimas, como a la que desde el espejo llora por nada. Para remontar, para resurgir, para resistir. Que todo empieza por 're' cuando las rachas son regumales, que todo termina en futuro cuando las épocas son oscuras. Y que por más que quiera la noche quedarse con nuestros días, aunque sólo sea por cojones, seremos nosotros los que le robaremos la luna al cielo nocturno.

3 comentarios:

silvo dijo...

Los días a la espalda: los vividos para seleccionarles y guardar los claves y los no vividos para pedorles clemencia y menos velocidadque cada vez corren más, besos Nebroa

Bey dijo...

hola, acabo de darme cuenta de que te has hecho seguidora d mi blog.

es un placer, pero ¿nos conocemos?

un beso ;)

Minuet dijo...

...Y que por más que quiera la noche quedarse con nuestros días, aunque sólo sea por cojones, seremos nosotros los que le robaremos la luna al cielo nocturno"....

Hoy me quedo con esto... Así querida Nebri, "re" pero "ya"...sin más días a la espalda....

Sé que hoy empezamos a robar la luna... hoy, no lo dejes para mañana.. yo ya he empezado...."ladrona madrugadora vale por dos"

Besos de chocolate y "re"galiz
Mi