viernes, 28 de enero de 2011

Tú tirando de mí hacia el fondo del pasillo, colgando mi mano de tu dedo meñique. Con cerveza. Con vasitos de whisky entre las cejas.
No recuerdo cómo se hace para proteger el intestino delgado del grueso de lo que hay bajo tu vientre. Ni tú pareces encontrar la coherencia que convierte en amigas íntimas tu mirada de ojos marrones y la otra que te lleva a un mañana mejor.
Nos soltamos y bailamos un tango descalzos en el baño, te sientas y te cojo prestado como silla, me levanto y me convierto en diana haciendo de mi espalda tu espejo. Cantamos aquella que duraba tres minutos y medio, la de la letra sin estribillo, la del principio y el final en el mismo lugar.
Aquí. Dentro. Ahora. Eso, ahora, mejor hazlo ahora que aun no me ha dado tiempo a pensar que no eres lo que quiero quizá sólo porque eres tú el que no quieres que yo lo sea.
Y si nos buscamos al salir de esa puerta de madera es sólo por lavarnos la calma, el saber estar y eso que llaman portarse bien a los treinta.
Es triste, yo también lo sé.
Querer que suceda sin quererlo con las entrañas.
Saber que ha sucedido olvidando que sabíamos que a los dos nos gusta jugar a otra cosa, aunque a veces hagamos trampas y nos colemos en el vagón del ahora mismo.

2 comentarios:

Zara dijo...

Se pueden sentir tantas cosas que me asusto. Porque soy muy racional y me obligan a salir de mis esquemas.
Te lo digo porque tú eres un claro ejemplo de eso, de la variedad de sentimientos.
También te digo que me gusta ser así (y que tú lo seas), porque hay quien no pisa en una vida ni la mitad de terrenos que pisamos nosotros en un año.

Nebroa dijo...

Zara... también ando asustada. O algo parecido. Ahora, que doy rienda suelta a todo el vendaval de sensibilidad que me habita, a veces no termino de encasillarme. No, no es que quiera hacerlo, pero hubo un tiempo en el que eso era lo único que hacía. Lo desconocido, aun siendo muy gratificante, sigue costando esfuerzo dejarlo y asimilarlo como normal. Y cada vez me encuentro mejor... Eso es lo inmensamente bueno del asunto.
Y creo que son los demás los qe deberían asustarse por no exprimirse como una naranja de las de zumo :)