viernes, 7 de enero de 2011

Señales a la yugular

Aun no le he dicho que yo pagaría las cervezas pares en la terraza de algún bar de cercanías, cuando ya me ha echado el telón encima. Que se le gastó el cariño de tanto usarlo. Y dice que sabe que, aun recibiéndolo, el suyo no se dobla ni se triplica, se evapora, como el agua de los lagos que veíamos anoche en nuestra huída imaginaria hacia ninguna parte... Y como ando aprendiendo que el amor con razón es mejor que el cariño desmedido e incontrolado hacia espaldas malditas, me voy a quedar con los besos, que el espejo anda falto de ellos y la de enfrente ha aprendido a esquivar icebergs para seguir buceando

4 comentarios:

E dijo...

La canción es preciosa....

Nebroa dijo...

lo es... Tanto...

Cerocero dijo...

entonces es cierto? el cariño se acaba?! y como se hace para llenar el deposito nuevamente...o para que no se atrofie?!

Nebroa dijo...

Yo es que le he hecho la contra! El cariño no se acaba. A mí no. Tú crees que sí? Es de esas cosas a las que puedes jugar diciendo: Voy a imaginar que tengo todo el cariño del mundo en los bolsillos, qué haría o qué diría?
Y tachán! Surge solo!
Prueba y me cuentas!