martes, 7 de diciembre de 2010

Te has ido, de mí. Un adiós en la boca sin tocar la boca, y mil kilómetros más que sumar a nuestras lejanías. Yo sigo estando, no me moví nunca, desde que te vi asomar a mi balcón mientras limpiabas tus ventanas con el aire que yo te esbozaba. Ahí me quedé, observándote sin mirar y sintiendo sin tocar. Te vas de mí y me quedo pensando que a veces los amores platónicos deberían hacerse realidad. Aun con el riesgo de que dejaran de serlo...

5 comentarios:

CAOS dijo...

Pero sólo a veces...porque otras, cuando se pierde la magia de lo platónico se quedan en menos que nada.

Besos de esos de otoño.

Clara dijo...

Los amores platónicos son los más fuertes pero el sentimiento es tan real que reclama su pedazo de piel.

Saludos,

Clara

Nebroa dijo...

El problema Caos, es que una vez que lo has descubierto, no puedes volver atrás, y no sabemos cuáles eran esas veces en las que tendríamos que haberlo dejado tal cual estaba. Abrazo cálido

Hola Clara... Eso dice mi piel, que quiere realidades. Me temo que esta vez se va a quedar en imágenes solamente. Besos

Anónimo dijo...

No creo que existan amores platónicos.Esos,son amores que no han avanzado en el camino,sólo eso.Quizás un dia avancen y dejan de ser imposibles.

Anónimo dijo...

díselo a El.