sábado, 11 de diciembre de 2010

Once soplidos y una canción

  • Lo consiguió! Tiene lo que quería, un edificio con vistas a hogar que será mi hostal cuando decida escapar de la rutina para soñar con ciudades que no tienen mar
  • Estaba pensando qué sería de esta humanidad si todos supiésemos el día de nuestra muerte
  • Creo que es la primera vez que aun sabiéndome algo rechazada, no me tomo las ausencias como el final de mi mundo. Ni siquiera el final de mes... Ni una extraña cuesta de enero.
  • Me gusta que me guste muchísimo la música.
  • Trabajo más que nunca y enfoco la cuestión como el resto de la vida, quizá hay esfuerzos que hay que hacer hoy para que mañana, cuando mire de frente, diga aquello de 'me gusta lo que tengo'
  • A veces me gusta muchísimo lo que veo en el espejo, a pesar de estar recien levantadísima.
  • Otras veces quiero teletransportarme a tantos sitios a la vez que si de verdad existiese la máquina de los billetes rápidos-urgentes me agobiaría tanto el no poder decidirme por el destino, que casi prefiero que no exista
  • Tenía un intensivo en el taller de escritura al que no he asistido por trabajo, y estoy aprendiendo a no culparme, machacarme, fustigarme y arrastrarme cuando decido lo más conveniente para mí misma en un momento concreto y conciso. Aunque escogería el contrario en todos los otros momentos concretos y concisos de mi existencia.
  • Quería contestar lo pendiente, pero el tiempo se lleva mis momentos. Confío en la confianza de los demás, me resto importancia sabiendo que el hecho de que yo no conteste no afecta ni un gramo de peso al peso que los demás llevan encima...
  • Te echo de menos, sin conocerte.
  • Sólo dejo pasar los días, más en calma que de costumbre, relativizando casi todo y dándole importancia a lo importante. Y creo que ya empiezo a saber qué es lo importante.

10 comentarios:

Zara dijo...

hay días en los que me doy un poco más cuenta de que eres maravillosa, y hoy es uno! ainssss
si yo supiera el día de mi muerte me tiraría todo el tiempo que me quedase hablando, hay millones de cosas que me callo, unas por respeto al resto, otras por pudor, otras por conveniencia.... lo diría todo! lo bueno, lo malo y lo regular.
Lo he pensado muchas veces, y no creo que me afectara negativamente saber el día de mi muerte, no es que quiera irme de aquí, ni mucho menos, pero tampoco le tengo miedo ni asocio a ella ningún sentimiento negativo...
mua

PazzaP dijo...

Pues tras dos días sin escribir aquí, has venido muy inspirada. En algunas me apetece decirte algo. No sé si lo haré. Según me toque mi intuición. Quizá más adelante.

Si son verdaderos testimonios de tu conciencia testigo, esa que lo observa todo, pero no se juzga, tienes un buen cuaderno de bitácora. Las anotaciones que has hecho son valiosísimas. No las pierdas y vuelve a ellas dentro de un tiempo, cuando tu pálpito lo requiera. A ver qué pasa...

Estas letras de hoy, me han gustado especialmente, por si no lo habías notado. :)

JAC dijo...

.te echo de menos sin conocerte
que sensibilidad Nebroa
me gusta tu blog, mucho!

un beso

PazzaP dijo...

•Estaba pensando qué sería de esta humanidad si todos supiésemos el día de nuestra muerte

A esta no me he podido resistir, ya ves.

Una revolución, eso sería. Lo que ya no tengo muy claro es si sería guay desde nuestro punto de vista, o no. El punto de vista del psicocuerpo, digo.

mi dijo...

Tos los pelos de punta.....ualaaaaaa...!!!

Nebroa dijo...

Zara, sabes? hace poco tiempo que establecí que aunque no sepa el día de mi muerte, viviría parecido a como si lo supiese. Más libre, más real, más yo, menos carga y más aventuras muy muy reales. Y me gusta mucho que sea así... Pruebas y me cuentas?
Gracias por el piropo virtual! jeje... me viene bien para el frío interno! Mua

Nebroa dijo...

Paz... Gracias. Será eso, que tras el alboroto la calma va instalándose, y fluye mejor el resto. Será que me encanta 'gustarte'...

Nebroa dijo...

Jac... Sensibilidad, palabrería, emociones, sutilidad... tengo aquí un banco de cosas que no saben salir en palabras. A veces no sé cómo contar lo que me cuento. Y mira que me parece bonito... :) Que gracias

Nebroa dijo...

Paz, empecé a darme respuestas a esa pregunta de un modo un tanto material, es decir, desde quién pagaría su hipoteca, hasta qué banco te la concedería. Y luego llegó la soltura y libertad con la que podríamos vivir una vez pasado el impacto de la noticia. El conocimiento podría ser maravilloso para exprimirnos. Luego pensaba, dios, cómo puede ese dato, esa cifra de ese día concreto, condicionarnos el cómo somos. Por qué no viviremos tal que así?... Si todos sabemos que vamos a morir, dios! Por qué se nos olvida tan a menudo!?

Nebroa dijo...

mi, tú te has mirado bien para ver si es que SIEMPRE los tienes p'arriba!?! Te quiero guapa. Mucho.