martes, 28 de diciembre de 2010

Nada permanece igual

Cuando paseaba por esas sendas llenas de pena y lamentos y creía ver una mísera luz de linterna de los chinos en el horizonte, me preguntaba si sería capaz de escribir parecido o igual cuando hubiera alguna que otra sonrisa habitándome los adentros...
Pasó el tiempo, compré la linterna, el flexo y muchas lámparas de ikea, y ya tengo la respuesta a esa pregunta... No, no escribo igual ni parecido.
Me gusta menos, pero estoy segura de que es porque aun no tengo carrera. Que no he rodado. Que acabo de empezar. Pero igual que al principio me costó mirarme en el espejo y no bajar al instante la mirada, también lo otro llegará. Como llegarán tantas otras cosas. No? Sí.


4 comentarios:

silvo dijo...

Claro quwe llegará cuando coincidan interior y exterior, la calidad está ahí y surgirá como la lava de un volcán, besos Nebroa

Nebroa dijo...

No sé silvo. Le doy vueltas a eso de interno/externo, a ver qué ocurre para que no haya equilibrio. Cada vez tengo menos claro que llegue un momento en el que el péndulo no oscile tanto...
Gracias por venir :) Siempre

MK42 dijo...

Todo llegará Ne. Comprendo que te cansa, como a tantos, el camino. Igual la vida es sólo un camino sin destino, igual no hay más destino que el presente aunque a veces nos desespere la lentitud infinitesimal del paso de las horas, la terquedad de las horas del reloj de arena. Igual el equilibrio no existe y sencillamente hay que inventarlo sugestionándonos. Mil besos desde el Sur y desde el vértigo.

Minuet dijo...

Si...
besos