miércoles, 15 de diciembre de 2010

Me pregunto cuándo empieza tu verano, si es en junio como los demás veranos del mundo o si con suerte te saldrá un sol tras la nuca para primeros de año. Se me hiela la escarcha contigo, y me salen cubitos de la boca cuando escucho tus silencios salteados de pocas palabras. Sí, lo sé, que en la cama somos dos tronquitos de leña, que convertimos las sábanas en una chimenea con un agujerito arriba que nos deja ver el cielo. Pero fuera, en la calle, cuando levantas la espalda de la línea horizontal que nos envuelve, se vuelve invisible el carbón, y las llamas y el fuego, te conviertes en una estatua de hielo que ni siquiera se derrite con el sol que me pongo en la cabeza los días de fiesta. Que todos los días son mi propia fiesta, que todas las noches hay verbena, que me sobra confeti para tirar desde la azotea... Y mientras tú, tú en un entierro, tú detrás del muerto, tú recogiendo hojas del suelo, tú viviendo de alquiler en un iglú... Contigo no se puede bailar un rock and roll en la plaza del pueblo y yo ya me he comprado las gafas y una chupa de cuero. Mejor nos vemos en primavera, que me han dicho que mejorará el tiempo...

5 comentarios:

Daeddalus dijo...

Y por qué no le das la vuelta. Al menos tienes una cama que incendiar... y ese calor siempre se lleva por dentro aunque en la calle te vuelvas hielo.

Como siempre, regio.

Nebroa dijo...

No apagaré la chimenea, pero sí el resto del espacio. A que me entiendes?

Minuet dijo...

Nebroa, por mucho que veas hielo, iglús y estatuas de hielo, desprendes tanto calor, dirigido, que acabarás derritiendo a ese fantasma gélido y cabezota que no sabe de donde le vienen las brasas ¿o quizás lo sabe de sobra y no quiere quemarse?..

!Algunas tristes almas prefieren tiritar de frío toda su vida, por evitar quemarse, que calentarse y sudar, aunque se tiznen con la leña ardiente!...
Tu llevas la leña ardiente,..así que elige... ¿esperas o descongelas a ese fantasma?

Besos sin hielo...

Daeddalus dijo...

Y tanto que te entiendo... tú sigue alimentando la hoguera, que vuelve el frío y la nieve.

Nebroa dijo...

Minu, mi empeño en descongelar corazones me ha llevado durante mucho tiempo a la desesperación. Eran tales los retos que yo sola me planteaba que acababa agotada. Perdida. Ahora? Ahora sé el calor que me habita, sé la leña que soy capaz de prender, ya no persigo imposibles, aunque a veces siga queriendo, por esa extraña inercia que viene del pasado a decirme cómo hacía yo antes las cosas, y que no está de acuerdo con mis nuevas formas. Así que ahora no espero que los iglús de ellos se conviertan en chimeneas, me gustaría que así fuera, pero aprendo a respetar las temperaturas de los demás, siguiendo con la mía intacta.
Abrazo con mechero!!! Je!

Daed, hace frío, en casi todas partes, si puedo quedarme con algo de calor, de algún cuerpo, lo escojo. O no, según el caso. Ahora sé que sus bajos grados no disminuyen los míos...tan altos como ahora :)