sábado, 18 de diciembre de 2010

Con este año aun dándome vueltas

...he aprendido a abrocharme la chaqueta de fuerza, que sigo estando en el otro lado, pero al menos sé cómo ponerme para que no me duelan mis propios brazos cuando se convierten en molinos de viento.
Fui cenizas tras la leña, y fui humo después de quemarme en la cama de alguien que nunca supo que existí.
Me creí la reina del mundo aunque luego me convertí en princesita de cuento en blanco y negro, y nací el uno de enero sintiendo que el año sería tan mío como del mundo... y luego me caí, me ahogué, me enterré de pies y manos en arenas movedizas y creí morirme aun respirando en cada segundo...
Y volví a recrearme, a renacer, a vencer y a resurgir, busqué ayuda en los lugares de siempre, respuestas entre las ideas, verdades de entre la realidad más desnuda de lo que nunca imaginé...
Y volví a vivir.
Me encontré con otros ojos en el espejo, los ángulos muertos empezaron a vivirme, respiré trocitos de eternidad tumbada en mi sofá, y hasta me dejé cuidar por alguna piel que no tenía otra cosa que hacer.
Y así pasó el año, entre músicas y conciertos, entre cervezas y sonrisas, ahora una montaña rusa, ahora el tiovivo de la esquina que llevaba sin moverse treinta y cinco años a mi lado.
Viajé buscando algo parecido al amor, me probé en otros escenarios, fui más sincera dándome cuenta al final que la sinceridad tan sólo a la que escribe pertenece.
Y fui detrás de corazones castigados que hacían juego con el mío, me aburrí de medias tintas, me planté en todas las curvas y afirmé que soy quién soy aunque a veces me cueste serlo.
Vinieron cantantes, guitarras en Madrid, conseguir lo inalcanzable sabiendo que hasta eso sigue dejando los deseos huérfanos de consuelo.
Ya no me arrastro por la vida, ni sobrevivo errante por sus calles. Empiezo a saborear otro cielo, con vistas al pasado pero con los balcones bien abiertos.

Aun me queda por relatar más trocitos de este dos mil diez, pero como aprendí a hacer lo que quería hacer justo cuando quería hacerlo, aquí me tienes, para variar, escribiendo...

5 comentarios:

Minuet dijo...

Increíble.... la descripción de un ser humano que no se avergüenza de sus miedos, de sus victorias, de su pasar por la vida y se enseña tal cual es..sin máscaras,..sin paños calientes. ...
Aprendiste, y mucho..y sobre todo, aprendiste a vivir, a querer, a que te duelan las cosas.. pero lo mas importante "aprendiste como deben ser estas cosas, no los porques, el como deben ocurrir estas cosas" y sobre todo que ..la vida sigue, y nadie es tan especial e imprescindible para que el mundo se pare por él..

Maravilloso, Nebroa, te admiro..Bsos

Ahora, yo estoy tejiendo un abrigo con paciencia, para este frío que intenta calar el alma y hacerla pensar que jamas se levantará, pero tu y yo, somos supervivientes, y sabemos que aún sin este abrigo, aún con mas frío, se salvará cualquier alma y seguiremos viviendo, siempre para delante, y recordando para poder ser lo que somos, para estar VIVOS

Pásate por mi bar, para ti no se cierra..te invito a una taza de chocolate caliente...contra cualquier frío del alma...

Zara dijo...

Yo no sé cómo eres tan jodidamente fuerte.

Nebroa dijo...

Minuet. Supongo que al conectar uno nunca sabe el porqué ocurre, sucede y basta. A mí me basta, como contigo, y no investigo qué ocurre contigo para que así suceda, y no persigo ni me pregunto. Así también es, como dices, con el resto de mis mundos. Me ha encantado eso que dices, que ya no me paro en los por qués, aprendes que las cosas son así, tal cual vienen a veces, y no, nada se para, la vida continua, aunque nos cueste más tiempo volver a subirnos en ella.
Llevo años investigándome, para llegar aquí, sabiendo lo que me queda por recorrer, por aprender, pero con el paso más firme que nunca antes lo sentí. Y sí, sobrevivimos, siempre, dice Zara más abajo que no sabe cómo puedo ser tan fuerte, y ella misma afirmó un día que el ser humano siempre cree que puede con menos cosas de las que puede. Así somos, muchos si no todos, tremendamente fuertes, no morimos, ni nos ahogamos, puede parecernos que nos falta la respiración, pero seguimos viviendo. Y algunos optamos por deletrearnos la vida por delante, y comprenderla o, mejor dicho, aprender a vivirla mejor. PAra no llorar tanto ni con tantas ganas...
En fin, que me enrollo, porque hablo por los codos, y mira, te lo suelto a ti, Minu, recien venida aunque podríamos entendernos tan bien como si llevásemos media vida juntas...
Me alegra saber que buscas tu propio abrigo ahora que el corazón te dice que se morirá de frío. Me gusta saberte 'adivina', viendo o esbozando un futuro que las voces cuentan invisible y tú sabes que sí que existe detrás de este vendaval... Ánimo! Chocolate caliente, churros y cerveza. Y muchas risas!!

Zara, ahí arriba te citaba... Tú lo eres. Y lo sabes. Sabes ser fuerte. Yo creo que me lo impongo muchas veces... A ti te salen las ganas de comerte el mundo por la montera!

PazzaP dijo...

Precioso todo. La entrada y el diálogo. Estás espléndida aquí, Nebroa.

Nebroa dijo...

Paz.. sonreí mucho al leerte. Me leí de nuevo. Y sí, me gusté...