martes, 7 de diciembre de 2010

...que todo se vuelva más lento para que me de tiempo a verlo


1 comentario:

Robert dijo...

Te comentaba que es demasiado fácil decir que la paz se encuentra en nuestro interior, aunque sepamos que es cierto. Y ahora describes las claves para comprenderlo: paz, vida, tiempo. Podemos comprimirlo, acelerarlo, y de esta manera no disfrutar de la vida. También podemos estirarlo, ralentizarlo, y de esa manera aprender a amar la vida. Conseguirlo, aunque sea momentáneamente, ayuda a comprender. No puede haber amor si no hay comprensión. No una comprensión estrictamente racional, sino la de la conciencia, la que aúna la razón con la fantasía y el subconsciente. Sin conflicto entre ellos. Por otra parte, quizá sea el exceso de teoría intelectual lo que alimente el conflicto. Los clásicos lo tenían claro: “Primum vivere deinde filisofare”