martes, 28 de diciembre de 2010

Al final no bailamos, ni recorrimos la carretera de la foto del Bruce, ni saliste a por leña para calentar nuestro invierno que siempre llegaba en agosto.
Te bastó un poco de cansancio para huir buscando más calor, y más amor, y más dolor.
Eso también.
Aquí sigo yo. Me quedo con el cielo que nunca me prometiste, ni me regalaste, ni me enseñaste. Pero en el que llegué a creer.

3 comentarios:

IAn dijo...

me gusta mucho esta entrada Nebroa,
me ocurre a mi que
a veces el dolor
por lo que pudo haber sido
es mayor que por el recuerdo.

un beso

SOMMER dijo...

Demasiadas oportunidades perdidas. Que se vaya, ya se arrepentirá...

Feliz 2011

Minuet dijo...

Me encanta Nebri,
..."Aquí sigo yo. Me quedo con el cielo que nunca me prometiste, ni me regalaste, ni me enseñaste. Pero en el que llegué a creer..."

Sabes que para mi, el llegar a creer, el sentir, el que alguien consiga que una persona haga suyo un suceso como una realidad para su "SIEMPRE", vale mas que cualquier promesa...

Pequeño saltamontes, creo que estamos preparadas para darnos cuenta de que podemos ser "tazas semillenas y aún seguir siendo útiles"..

Me encantas
Besos desde tu rincón VIP en mi bar...