miércoles, 3 de noviembre de 2010

Vivir en Madrid un poquito
Ir a todos los conciertos que quiero
Pasear de nuevo por Nueva York, sola
Tirarme en paracaídas alguna puta vez
Bailar un tango, aunque sea mal, en Buenos Aires
Leer todo lo que admiro
Respirar profundamente en el cabo Peñas de Asturias
Dormir sobre el césped contigo
Admirar París desde un barquito de los que bucean el Sena
Emborracharme con Ribeiro en Galicia
Tirar cuatro millones de monedas en la Fontana de Trevi
Ver encuadernadas algunas de mis palabras
Y un café, quiero un café

8 comentarios:

Daeddalus dijo...

De tu lista, aunque me quedara con todo, me quedo con dos que en realidad son tres.

Vivir en Madrid un poquito, lo justo para compartirlo y bailar, un tango, obvio, aunque no sea en Buenos Aires... con él, claro.

Gaearon dijo...

Por facilidad a la hora de ver cumplidos los deseos, empieza por el del final.
Pero no te dejes ninguno sin cumplir.

Besos

PazzaP dijo...

Bueno,buceando por el sena dudo que pueda verse París... :))) ;)

Nebroa dijo...

Y será posible Daed?

Gae, por eso mismo lo he puesto, es el más factible. E instantaneo. Los otros? Sí, igual que ya he cumplido otros tantos, por qué estos iban a ser distintos? :)

Paz, ya, lo sé, lo sé, pero buceando lo mismo puedes inventártelo, y también sería bonito...

Daeddalus dijo...

Los tuyos, sin duda, como bien dices, los sueños a veces se cumplen si uno se empeña lo suficiente.

El mío, si cambio de "él", probablemente; el problema es que aún no quiero cambiar de "él" y me moriría por bailar un tango por las calles de Madrid...

Nebroa dijo...

No quieres cambiar al 'el' porque crees que ese tango, un día, será bailado, no? Sí, es eso! :p

Nebroa dijo...

Amber escribió:

Y hacer todo eso, Nebroa está muy bien. Ojalá si puedas hacerlo.

Yo tb tengo ideales y sueños, cosas que quiero hacer, pero nunca olvido estas palabras hechas poesía (pues la vida, en realidad se resume a eso):

"Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso,
tocar la mano de un desconocido
en un día de piedra y agonía
y que esa mano tenga la firmeza
que no tuvo la mano del amigo;
probar la soledad sin que el vinagre
haga torcer mi boca, ni repita
mis muecas el espejo, ni el silencio
se erice con los dientes que rechinan [...]"

Del gran Octavio Paz. Extraído del poema "La vida sencilla".
Me he tomado la libertad de incluírtelo, pues pienso le va muy bien a esas ganas que tienes, a esas ganas que personas idealistas como tú tenemos.

Te leo, pero no te comento apenas, porque tus palabras, muchas veces, me emudecen y añadir algo más a esas letras derramadas tuyas es como un sacrilegio.

Un saludo y buenas noches desde el Mediterráneo Norte.


Que no sé por qué no salía el comentario Amber! :)
Gracias... me guardo las palabras de Octavio ;)

E dijo...

Me apunto a todo