domingo, 28 de noviembre de 2010

Vaya tres

Esta entrada la escribo yo, es evidente, pero creo que hablo en nombre de 3. Sí, somos 3 las que podrían echarse las manos a la cabeza... Tenemos la mirada fatal. Por no decir la otra expresión cotidiana que habla de dónde tenemos el ojo... en la parte baja de la espalda. Qué coño nos pasa? Por qué ponemos el diente en todos esos tipos raros? Extraños. Ya no digo gilipichis, porque gilipichis somos todos alguna vez para otro, es que son raros! jajaj... Que no hay por dónde cogerlos. Y tú te empeñas y dices, bueno, miremos de nuevo a ver si es que eso que está diciendo es porque va borracho. Uy, que se habrá despertado mal. Mmm... a ver si es porque tiene frío. Oh vaya, que no ha descansado. Que noooo! que no es por eso! es que son así! De esa manera tan rara. Que no se enteran, que no las pillan, que van por otro sitio, que no hay fluidez verbal, que no pillan las bromas, que hacen cosas sin sentido, que les das la vuelta siete veces y se pierden en el desierto! Esos! Esos son los únicos que miramos. Qué hostias le pasará a nuestras gafas!? Bueno, yo no uso de eso, las otras dos a veces sí y... da igual! jajaj fallamos siempre! Por dios, es que no hay nadie normal!?!?! jajaja... Vaya carrerón. Vaya miserias!!!

E, C... esta va por vosotras!

7 comentarios:

Daeddalus dijo...

Cuatro... y dejan mucho frío... cuando se van.

Nebroa dijo...

jajaj contaba contigo! aunque sólo haya puesto 3!
Lo peor es cuando dejan frío aun estando...

CM dijo...

Es mas... empieza a hacer frio cuando aparecen!

Nebroa dijo...

Pues debería hacer más, porque así ni siquiera nos acercaríamos

Daeddalus dijo...

El problema es precisamente ése... al menos en mí, que me siento superheroína de pronto y me creo que soy la luz y el calor que iluminará su vida y se llevará el frío, y al final me quedo sin capa, sin superpoderes y helada, por dentro y por fuera... Pero ya sabéis como es eso de quedarse pegada al hielo...

Nebroa dijo...

Daed... me temo que te entiendo, aunque eso ya lo supieras. Es el poder de la frialdad, no? Será que encaja con nuestra calidez corporal, o la del corazón, que se nos sale por las paredes de la piel. Y queremos inundarlo todo, a todas horas, y descubrir, encontrar, meternos de lleno, ahí, donde creemos que nadie ha llegado. Y bueno, quizá, tal vez, lo mismo un día, pero generalmente donde no hay luz, es raro que algo se encienda. Aunque vaya, que lo sepa con la mente no significa que pueda hacerlo siempre con las piernas. O algo parecido... Tú me entiendes...

mi dijo...

jajajajaj!! Es que no puede ser... algo falla y tenemos que encontrarlo rápido...

T L C? JAJAJ