sábado, 27 de noviembre de 2010

Va a ceder el techo del mundo ante mi boca, separadas las nubes, rotas todas las estrellas de este maldito universo. Se va a encadenar la vida a mis orillas, todas en el mismo lado, la costa de los días y la playa de mis extremos. Ondeando ciudades, cabalgando infiernos. Se va a sumergir el pasado, a envenenarse el mañana por la mañana y se va a estirar el ahora mismo. Voy a mirar de frente, voy a sacar las garras, voy a crearme de nuevo. Y a echarle muchas ganas... porque no me queda otra cosa


2 comentarios:

Robert dijo...

Los recuerdos del pasado y las ideas del futuro deberían ayudarnos a vivir mejor. Pero si no es así, estos pueden modificarse con los pasos que vayamos dando día a día.

Nebroa dijo...

Eso quiero, eso quiero cuando no me convencen ni los recuerdos ni los deseos. O más bien cuando éstos me hacen daño.
Hola Robert!! :)