lunes, 15 de noviembre de 2010

Sosteniendo las aguas

No te pasa? Que empiezan a salirte las lágrimas y tú las notas llegando desde el estómago?... Y aparecen por los ojos, y quieres cerrarlos fuerte fuerte, para que no se salgan, ni se desborden, que parecen los párpados dos fuentes, y tú que p'adentro, que no quieres verterlas, y ellas a su bola, convirtiendo tus canales abiertos en cauces, en lagunas, en mesetas donde desparramarse... Y consigues encerrarlas, que no salgáis, que la pena por dentro parece menos pena, y el dolor no se muestra y así nos creemos que el mundo se ha dado la vuelta. Y ey, lo he conseguido, ni me brillan los ojos y la cara se me despeja. Y vuelves a mirar lo que había enfrente, relajada y tranquila, esta vez has vencido y te has dado cuerda. Y zas. Sin darte cuenta, ahí la tienes, por la mejilla izquierda, bajando empicada al baúl donde guardan lo inservible los idiotas.
Sí, eso, que a mí sí que me pasa...

6 comentarios:

Mon dijo...

Y a mí, y tantas veces que una vez quise dejarlas escapar y no recordaba cómo se hacía...
Bsos.

silvo dijo...

Encuentran salida son tenaces, besos

Amber dijo...

¡Jo! Y no te digo nada si encima llevas "toneladas" de rímmel en (tus largas) pestañas-- como yo, jejejeje-- porque, entonces, dichas lágrimas se tornarían más negras que la noche... Suponiendo que el rímmel es negro, claro.

Anónimo dijo...

Hola!
Descubrí este espacio hace poquito tiempo, y con cada texto que leo más identificada me siento, es genial esto que haces..!
volveré (:

Vir dijo...

Vaya... ahí se me nota el "yo soy de ciencias". Lo que yo llamo labilidad emocional (algo de lo que peco con frecuencia)tú lo conviertes en poesía...

Duna dijo...

Me ha encantado este post, cuanta razón en ese puñado de lágrimas.
Te sigo desde ya! Un saludo