lunes, 29 de noviembre de 2010

Sólo para bruseros con muchas ganas de leer...

He visto el del Paramount del 2009... Y bueno, acabo de escribir un texto de esos que me abren por dentro, un montón de palabras de las que yo uno para intentar entenderme. Mezclo de todo, a la vez, y lo lío de tal manera que lo más normal es que nadie lo entienda. Lo sé. Y me da igual. Aquí lo pongo, sin motivo y sin objetivo… Yo qué sé, quizá a alguien le guste leerlo…


Tengo toda la vida encima del pecho, aquí mismo, en el centro, el esternón doblado, quebrado, dando saltos. Supongo que es lo que hace Bruce cuando se asoma a tu salón cualquier sábado. Tengo miedo y deseo, por igual, están mezclados. Quiero comerme la vida y huir de ella a toda prisa…
Supongo que nadie lo entiende, que cada uno somos un mundo y medio universo, paralelo a ese otro tan grande que parece engullirnos tantas veces. Aquí, en mi salón, escribiendo lo que sea para que no me ardan los dientes dentro de la boca, para que se me humedezca la lengua, que se me ha quedado seca de cantar sin sonido alguno dándome vueltas. O escribo o la palmo. O esa es la sensación que tengo.
La caja… la maldita caja… y el montón de sentimientos que puedes meter dentro. Joder con la caja, que sí, que ya lo sé, que es un objeto, para frikis, para enfermos, para obsesionados con algo que sólo pueden tocar algunos, esos pocos privilegiados que sin saber aun ni el cómo, ni el por qué ni el cuándo, resulta que tanto nos toca la música de Springsteen que nos cambia la vida, los caminos y dios sabe cuántas historias más… Así que la caja, que aquí descansa, en este cristal sucio, como tengo ahora los pulmones de merendarme media vida en menos de una hora. Que sólo he visto el del Paramount del año pasado, nada más… y mírame, queriendo saltar por la ventana…
Empieza Badlands y ya sabes, la fuerza esa de la que algunos hablan, te deja pegada al sofá, saltando tanto por dentro que te miras las piernas y sigues sin entender cómo cojones pueden estar quietas… Y cierro los ojos y la escucho, con el estribillo taladrándome los oídos, Badlands, que así me llaman algunos. Joder, y él que cada vez grita más… Y me voy sin querer queriendo a ese par de veces que estuve a punto de palmarla, ahí, rozándole a la muerte las alas, para qué? Para quedarme aquí, para este momento, para vivir este jodido instante en mi salón, sola, conmigo, que ya me basta, que me sobra todo el espacio que me rodea, quiero comprimirme, estrujarme. Se me encoje el corazón, que ni sé dónde lo tengo pero tengo engarrotado el pecho…
Y bang! algo se suelta en la mente, se me abre la azotea, el desván, el trastero de siempre donde guardo la memoria y los otros olvidos, y entra Bruce con sus garganta, algo tiene esta noche, algo tienen las noches para que este corazón esté temblando de frío aunque esté sudando. Podría reventar aquí mismo con esa voz. La voz. Esa maldita voz que ondea siempre por encima de mis pestañas. Y la vena, la que levanta los dedos, las manos y el resto de espasmos.
Vale. Calmemos los latidos, Max acompaña... Todo está bien Ana, todo está bien…
Tampoco es para tanto, es un concierto, no? Ya, pero es que nunca supe quedarme con los envoltorios, y esto de bucear en los cuerpos, lo de querer extraerme entera hacia fuera, es lo que tiene, que con Candy’s room podría salir volando. Y lo hago, de hecho, acabo de ir a la cola de aquel concierto de Milán, y he viajado al momento en el que saliendo del concierto del Sant Jordi, iba hacia el autobús de vuelta queriendo que todo el mundo se parase a mis pies, que la vida no avanzase, que se quedase allí, tan pegada a mi espalda que nunca más cambiara, que siempre fuese la misma, tan intensa y tan llena… Pero se me fue, como se me van las palabras ahora, que todo se esfuma Anita, que eso deberías saberlo ya, todo se acaba. Como se acabaron todos los vuelos que cogiste para ver a todos los amigos que bruce te recomendó, bueno, sí, vale, que él no los conoce, pero es que él tampoco sabe que sin él mismo, tu vida estaría más vacía, o menos llena. No lo sé… ya decía que estaba todo mezclado, aquí dentro, donde se me hielan a veces los sueños o se me calienta el cerebro de pensarlos.
Oh… si es Racing. Racing in the street. Para qué servirán las palabras? Quién las inventó? Acaso pensó que podrían definir esto? Ponte a caminar, sal a pasear… Llueve fuera, qué más da? Podría llegar ahora mismo a Asbury Park, de hecho, qué coño? Acabo de llegar, mientras suena el piano, acabo de volver a pisar el boardwalk… Mírame, fotografiando ese desierto con los párpados, absorbiendo la madera del suelo, mirando al cielo y gritando que necesito un montón de relámpagos para apagar la sed que me persigue desde que recuerdo… La sed, y el hambre. Siempre pendiente de un sueño. O de varios, allí están todos, en la tierra prometida, o eso dice él. Y llegaremos, apuesta por eso.
Acabo de volver, mi viaje mental paseando hasta donde ya fui acaba de terminar. Y empieza Factory, joder, parezco una película a la que puedes darle hacia delante o hacia atrás cuando te plazca. Ahora estoy en aquella parada de autobús que me lleva al primer trabajo, y conduciendo mi primer coche que ya era viejo cuando lo compramos, y ahora estoy firmando el despido en la última encuesta... Cómo pasa el tiempo. La hostia.
Cálmate. Vuelve. No hay nada más en el mundo que tú y este preciso momento. Bruce canta, ellos tocan y tú vives. Ya, lo sé, nos quedan muchos anhelos, y vidas de esas que querrías exprimir. Quién sabe, lo mismo nos llegan, a él, a ellos y a ti. Aunque estés viendo la maldita oscuridad en las afueras. De la ciudad dice él, del futuro digo yo… Cierra los ojos e invéntate siluetas. Si te esfuerzas las ves, moviéndose, danzando… Son las ganas de descubrir que aun me queda mucha vida en las suelas…Sí. Siempre hay luz más allá de las piedras.

Esto es lo que tiene la música de Bruce, que intensifica las emociones. Que exprime sensaciones. Que golpea. Si estás triste, hincará la voz en la pena, si estás alegre te pone a saltar al lado de las estrellas... Y así, con el vendaval de sensaciones que tengo dentro, imagínate cómo me siento. Expandida. Eso creo que es. Bueno, más o menos...

Escrito el sábado 27 de Noviembre de 2010

10 comentarios:

Daeddalus dijo...

No voy a decir nada, porque ya lo sabes tú todo...

Anónimo dijo...

.... Ojala tuviera tu salida de presion por la valvula de las palabras... ese escribo o la palmo, yo ahora quisiera poder " no palmar de esa forma" pero me conformare con cerrar los ojos y saltar por dentro como solo este cabron logra que salte,y por fuera, que me jodo la cadera? que se joda ella!!!

Y si aqui una a la que no solo le a gustado leerlo sino que me ha emocionado. Ah y una advertencia, como me de por pensarme en serio lo de editarte...
Pues que le den ahora mismo a todo lo que estoy haciendo, ( y debo hacer) y me voy a meter dentro de la caja, de su caja, de nuestra caja!! que narices NUESTRA!!!

PD. Ya te dire si mañana puedo andar

Para

Anónimo dijo...

Cambiame ese "a" por favor grrrrrrrrrrrrrrrrr que yo no se como y ya estoy saltando. Para

Nebroa dijo...

Daed, no te calles, que me gusta tanto oírte...

Para, acabas de conseguir que vuelva al sábado, en serio, se me han vuelto a poner todas los pelos de punta. Y los sigo manteniendo, de verdad. Ese 'nuestra'. Ufff... Deberías poder sentir lo de los pelos de mis piernas! ahora mismo no es muy normal!! Tengo frío!

Nebroa dijo...

Verás... EN ESTE BLOG, LAS FALTAS DE ORTOGRAFÍA NO SON FALTAS DE ORTOGRAFÍA, SON PRISAS AL ESCRIBIR, NADA MÁS

Vale así!? jajaj

Anónimo dijo...

Sentir los pelos de las piernas...ja,ja,a mi son los de los brazos y los de dentro de los pulmones( esto es menos normal)
Ponemos en comun la fiesta pilosa? Yo aun no me he metido en nuestra caja en serio,pero necesito tiempo, aunque voy a por un anticipo,porque lo necesito, no sabes como.
Y ni te cuento un concierto.
Para

Anónimo dijo...

AMEN del todo a eso de las prisas

Nebroa dijo...

Lo de necesitar un concierto, pa qué comentarlo ya... Lo de las piernas!? De verdad que no te pasa? es flipanteeee... Ayy! dile a tus piernas que despierten!
Yo mañana le hinco el diente a Houston, vi el paramount porque le tenía unas ganas especiales, y fue mucho mejor de lo esperado... Ya me contarás

Sese dijo...

Qué me vas a contar que no sepa. Te entiendo perfectamente, vivir esa experiencia personal es algo que nadie nos puede robar, sentirla cada uno a su manera y aun así comprender que la pueda sentir alguien que no seas tú,... sentir, y sentir con bruce de fondo sin saber qué se siente,... Evocar, reir, disfrutar, llorar,... todo eso es escuchar a Bruce, sólo eso y sobretodo eso, y muchas cosas más

Tener episodios de tu vida relacionados con una canción, ser feliz recordando ese Badlands en el Olimpic que nos llevó a escasos metros del escenario,...

Son momentos eternos que nos pertenecen y son difícilmente explicables...

porque al fin y al cabo es la banda sonora de nuestra vida, una parte de nosotros mismos que hace que nos preguntemos que hubiéramos sido sin ella,a lo mejor algo diferentes
pero seguro que peores.

Me encantaría poder explicarlo mejor pero es lo que dices , los que sentimos algo así lo comprendemos.

Nebroa dijo...

Sobran las palabras Sese... Sobran, y eso es lo bonito, que tú lo entiendas sin apenas letras, y que yo te entienda tan bien sin pararme demasiado a leer entre líneas...