sábado, 27 de noviembre de 2010

Seguir soñando sin quedarme durmiendo

Yo lo que quería era seguir soñando... como bien dice Quique... con qué? Con lo de siempre, y no quiero comerme el deseo, ni las ganas. Ya no quiero aplastarme los lados queriendo arrugarme mucho para no salirme por los agujeros que deja la piel en los pliegues. Si se me sale, se me sale. No puedo retenerme. Pero hoy, es un decir, que el hoy son muchos días, pensaba en todas las cosas que me pierdo por mirar sólo el tesoro esquivo.
Llámale sexo, y llámale besos, y entretenimiento. Puedes llamarle pasatiempo, cruce de miradas o hacer el tonto en uno de dos extremos.
No cruzar la línea, no avanzar en el sendero, señales de stop en cada puerta, balances de inviernos llenos de frío, huídas, escapadas y espaldas en los ojos.
Sé que eso tengo ahora, y que puedo llamarlo de cualquier forma, ponerle el signo negativo en la frente o un más en la solapa. Al final se trataba de vivir o experimentar como me gusta llamarlo. Sé cómo soy, lo que quiero, quién soy y lo que pretendo. Y sé lo que le pasa a mi corazón cuando me vierto, que tal vez nunca aprenda a volcar sólo las piernas, dejando el alma antes de cruzar la puerta, pero no quiero quedarme sin vida. Sin días. Sin todo ese demás que rellena los huecos. Tengo un precio, siempre hay un precio que pagar, que soltar... eh, tú, me dice la vida, te doy esto aunque querías aquello, si lo coges, ya sabes cuánto pesa, no te quejes luego de no haberte dado la vuelta. Y sí, vale, acepto, sabiendo que pagaré, que tendré días de sed, de hambre y de peros y por qués... Pero quiero quedármelo. Todo. O casi todo. Es que ya no me apetece la nada que me rodeaba...

3 comentarios:

Robert dijo...

Hay quien recomienda soñar lo que sea alcanzable, y quien piensa que esos no son auténticos sueños. En cualquier caso los sueños forman parte de la vida, y cuando desaparecen la vida se empobrece, pese a no tener que pagar ya ningún precio.

AN... dijo...

Tener sueños es placentero , creo que imaginar que tus deseos son alcanzables. no es malo , crea esperanza y alegria ,y es positivo ...como Robert dice los sueños son parte de la vida.
El problema es que cuando se desea mucho una cosa , la fustracion que pueda traer el no conseguirlo , pero eso con un novio rico se soluciona jajaja ...no te enfades

Nebroa dijo...

Robert, a mí que nunca me los quiten, que yo no los apague, sean los que sean, altos, pequeños, grandes o pequeñitos, necesito mis sueños para seguir caminando...

An!! Idioto! jajaj... Hay que aprender a digerir la vida con los deseos colgando, llevarlos al equilibrio, no supeditarlos a que si no se cumplen, el resto es una mierda. No. No es así, puede que no se cumplan, puede que nos exploten en la cara de tanto perseguirlos, pero aprender a disfrutar de los conseguidos es absolutamente necesario para empezar a fabricar otros... o no!