jueves, 18 de noviembre de 2010

Se lo pregunto... siempre. Dime E, dime que seré más feliz que ahora. Y lo espero llegar con sus palabras, que de tanto como me quiere se le salen de la cartera negra que le cuelga en la solapa. Y yo lo busco, que siempre me consuela, como si fuese enanita en la barra donde nos desayunamos a la humanidad sin que ella se entere. Y él confía en la vida, y todos los años, justo cuando el día viejo se carga otro año en nuestros calendarios, me manda un mensaje al móvil afirmando que éste será mi año. Y así lleva desde el dos mil seis, y yo me lo sigo creyendo. Y ayer decíamos que sí, que éste sí que sí, como lo dijimos entonces, y más allá y hasta con los ojos el día que nos conocimos en aquel autobús. Siempre es mi año, él nunca se equivoca, que cada etapa me pertenece. Aunque él y yo sepamos que a mí me gustarían otras cosas y a él que esas otras cosas vinieran a tocarme las alas de plástico. Que ya no son de acero, ni de hierro, que hoy las tengo de papel de fumar, medio rotas y cansadas. Y mañana, cuando despierte y me vaya al bar de siempre, volveré a preguntar, que por dudar que no quede... que en eso, ambos sabemos que soy una experta.

2 comentarios:

Daeddalus dijo...

Tienes suerte de tenerlo tan cerca, a E., quiero decir, aunque más suerte tiene él de tenerte a ti. Va a ser verdad que va a haber que inventar la teletrasportación.

Os quiero a los dos, que lo sepáis.

E dijo...

" que cada etapa me pertenece "
Y siempre será así :). Paciencia, todo pasa y todo llega. Y cuando no la tengas, cágate en la vida, da tres gritos, pedalea hasta que te falte el aire. Mientras te miraré desde el quicio de la puerta sin decir nada hasta que pase.
Te quiero, guapa.

P.D. Daedd.....teletranspórtate, anda....