domingo, 14 de noviembre de 2010

Repetición

Y en el tercer 'no merezco la pena' que salió gritando bajito por la tercera boca que me contaba verdades, me paré. Dardos. Puñales. Balas. Y ya debería haberse convertido, por abundante y frecuente, en lo habitual. Y yo que me empeño en oír otros cuentos, que hagan juego con los míos, el yo sí lo valgo, el yo sí lo soy, el yo sí que no tengo miedo.

1 comentario:

Daeddalus dijo...

Es curioso, esta canción se la dediqué hace poco a alguien... no sé si se la merecía...