sábado, 27 de noviembre de 2010

No me sirve esta ventana

Si supieras lo pequeñas que me quedan las palabras ahora mismo... Que no me sirven de nada. Cero. Las veo ahí, rodeándome, buscándome, que sé que quieren servirme, quieren que las use, pero es que no me valen. Cómo podría hacerte llegar, tan sólo leyendo, lo que quiero enseñarte? Cómo podrías entender que el deseo de rozarte absolutamente todos los pelos que te cubren ya no se retiene aquí dentro, ni por fuera ni en los lados?... Que se me va la mente, y se llena de escenas, se me va, se escapa, pegadita a tu vientre, lamer, comer, chupar, atravesar, empotrar, encajar... menuda mierda de verbos para representar lo que arde entre las sienes. Ni chimeneas, ni puertas, ni suelos, ni pasillos ni bañeras antiguas, nada, todo es vacío, invisible...
Ya sé que estás lejos, ya sé que quieres y no puedes, ya sé que vendrías pero nunca apareces. Y mira, éstas sí, éstas sí taladran mi ombligo hasta llegar a la espalda. Lo sé, porque yo las siento. Pero qué podrías sentir tú al leer cuatro palabras perdidas entre tu tierra y mis huellas? Cómo vas a enterarte de cómo me erizo al imaginarte volcándome los dientes, la saliva, la lengua y el esperma? Y qué si cuento que con una copa de vino y una alfombra blanca sujetándonos, te utilizaría de silla para cabalgarte hasta que te recorrieran los relámpagos o un espasmo de los que se clavan en la memoria para el resto de las horas?
De qué van a servirme estas letras? Te llegará la mitad de la mitad de lo que te haría? Te rozará mi piel desnuda mojada? mis terrones en tu boca? mi lengua en el escondite de tu pantalón? Acaso entenderías que si te cogiese por delante quizá ya nunca más querría mirar hacia detrás? … No. No van a servirme de nada las palabras. Ni estas, ni aquellas, ni las que nos quedan por cruzar.

8 comentarios:

Robert dijo...

¿Pequeñas tus palabras? El sexo se despierta por la química y la imaginación. Haced trabajar esta y alguna solución encontraréis para vencer la distancia.

Nebroa dijo...

Robert... Mejor generalizar y no marcar cuentos personalizados ;)
La cuestión es, efectivamente, lo que dices, química, que ya hemos hablado otras veces que increíblemente viaja por encima de muchos kilómetros, e imaginación. Es cierto. Ambas dos forman un gran conjunto que satisface muchas vertientes. Pero no otras. Precisamente las que se echa de menos cuando las palabras, la mente, lo efímero y lo invisible es lo único que tienes. El deseo, ya sabes, que quiere verse satisfecho en esa realidad palpable y no en la de dentro. ;)

MK42 dijo...

Ne...te iba a dejar un comentario, pero no hace falta. Hago mías cada una de las palabras de tu respuesta a Robert:

"La cuestión es, efectivamente, lo que dices, química, que ya hemos hablado otras veces que increíblemente viaja por encima de muchos kilómetros, e imaginación. Es cierto. Ambas dos forman un gran conjunto que satisface muchas vertientes. Pero no otras. Precisamente las que se echa de menos cuando las palabras, la mente, lo efímero y lo invisible es lo único que tienes. El deseo, ya sabes, que quiere verse satisfecho en esa realidad palpable y no en la de dentro..."

Extraña forma de responderte, pero defines exactamente lo que me provoca tu post. Mil besos desde un Sur pasado por agua.

Robert dijo...

Lo palpable se alimenta de lo imaginado. El deseo, fruto de la imaginación, quiere hacerse realidad, pero no puede satisfacerse exclusivamente en la realidad palpable.

AN... dijo...

JO , me voy unos dias de convivencias y me encuentro con mi NEBRO EN ESTADO PURO , EN UN MOMENTO DE GRACIA ....
Me parece precioso tu escrito , lleno de fuerza , deseo , y lujuria ...que mas se puede pedir ,
ERES BUENA JODIA .
Ahora me pongo a revisar todo lo que me he perdido estos dias , un besazo...

Nebroa dijo...

Robert, así es. La gran mayoría de las veces. El deseo así, tan comprimido y escondido, o apresado y contenido durante mucho tiempo no tiene satisfacción en la realidad palpable de la que hablas. Es como esas pelis de las que esperas tanto que nunca te dan lo que querías, como el libro del que tan bien te han hablado y no te llega al corazón. Así es este deseo. Podrán satisfacerse otros, mas no ese.

Nebroa dijo...

An! me alegra ver que has tenido jornadas de reflexión sin reflexiones!! ¿Soy buena poniendo palabras a lo que me gusta hacer? Bueno... mmm... podemos volver al deseo del que habla An, quizá escrito en palabras sea muchísimo más de lo que es la realidad... (O no :p)

Nebroa dijo...

Eme! Si respondiera a tu comentario sería responderme al mío, no? Pues venga, me pruebo a debatirme a mí misma! Ana, no, creo que no tienes razón, creo que...
Vale, no puedo, es que tengo razóoon!!! :D