miércoles, 3 de noviembre de 2010

Me perderé mirarte subiendo las cejas cuando te enfadas, o cuando se te hincha la nariz al mentir, o cómo te gusta coger el cigarro en la última calada. Sé que me perderé verte afinar la guitarra, y reírme cuando te rías de mí porque jamás sabré afinar una. Me perderé morirme de asco cuando te vea mojar las galletas en el desayuno. Y verte llorar. O cuando llores de risa. Me perderé oír contigo la canción que más te aniquila las ganas, o la otra que siempre hace que saltes del sofá. No me reiré de ti cuando vea que bailas peor que yo. Ni me pondré celosa cuando te des la vuelta persiguiendo otras piernas que no sean las mías. Ni cómo se te quedarían de cortados los labios si nos besásemos en invierno. O cómo me apretujarías si follásemos un día en la playa. Me perderé apretarte el brazo a lo bestia cuando veamos una de miedo. O cómo se te erizan los pelos de las piernas. O cómo de despeinado te levantas los domingos.
Me perderé lo que ya había vivido contigo en un lugar en el que nunca estuviste...

2 comentarios:

hijoeputa dijo...

Escribes tanto de tanto de todo o de todos que me pierdo un poco.

Nebroa dijo...

Y eso es bueno o malo para ti? Si te pierdes aquí lo mismo deberías intentar encontrarte en otro sitio. Y si te gusta perderte, pues sigue viniendo. Tú decides.